Una nueva emergencia natural afecta a Europa. Mientras continúa la atención tras el terremoto de magnitud 7,4 registrado en Colombia y crece el interés por el riesgo de tsunamis en el Mediterráneo, el volcán Etna, en Sicilia, volvió a presentar una intensa actividad que provocó la expansión de una nube de ceniza y alteró el tráfico aéreo en Italia y Malta.
La nube de ceniza se desplazó aproximadamente 220 kilómetros hacia el sur, alcanzando Malta y afectando las operaciones del aeropuerto internacional del país.
El martes 11 de agosto fueron cancelados 19 vuelos en Malta, mientras otros sufrieron retrasos. Las autoridades aeroportuarias recomendaron a los pasajeros comprobar el estado de sus vuelos antes de dirigirse al aeropuerto.
El Etna provoca cancelaciones de vuelos
En Sicilia, la situación también provocó interrupciones. El aeropuerto de Catania, uno de los principales puntos de entrada a la isla, suspendió operaciones debido a la presencia de ceniza volcánica en el espacio aéreo.
La ceniza obligó además a desviar vuelos hacia otros aeropuertos, como Palermo, que recibió parte del tráfico originalmente previsto para Catania. La situación ha generado dificultades para los viajeros durante uno de los períodos de mayor movimiento turístico del año.
La actividad del Etna continúa siendo vigilada por las autoridades italianas, debido al riesgo que las partículas representan para los motores de los aviones.
¿Existe una alerta de tsunami en Europa?
El interés por los tsunamis en Europa también ha aumentado en los últimos meses. Sin embargo, es importante diferenciar entre riesgo a largo plazo y una alerta inmediata.
La UNESCO ha señalado que existe una probabilidad del 100 % de que un tsunami de al menos un metro afecte el Mediterráneo durante los próximos 30 años. Esto no significa que exista una fecha prevista ni que un tsunami sea inminente.
De hecho, verificaciones recientes han desmentido publicaciones que hablan de un supuesto megatsunami de 300 metros en el Mediterráneo. La UNESCO confirmó que no ha realizado una predicción de ese tipo.
Por ahora, la situación que sí está afectando directamente al transporte europeo es la actividad del volcán Etna, cuya nube de ceniza continúa condicionando los vuelos en Sicilia y Malta.













