Los océanos alcanzaron temperaturas récord en julio por segundo mes consecutivo, en un escenario que coincide con el fortalecimiento del fenómeno de El Niño.
El informe mensual del servicio Copernicus, de la Unión Europea, registró una temperatura media de la superficie oceánica de 20,96 °C, mientras los científicos advierten que el fenómeno podría intensificar las anomalías climáticas durante el segundo semestre y en 2027.
Europa enfrenta calor extremo y sequía
Julio estuvo marcado por intensas olas de calor e incendios forestales en distintas partes del hemisferio norte, especialmente en Canadá y Europa Occidental. En el Pacífico tropical, donde se desarrolla El Niño, también se registraron temperaturas excepcionalmente elevadas.
La situación es especialmente preocupante en Europa. Las aguas del Atlántico y el Mediterráneo alcanzaron temperaturas récord y favorecieron intensas olas de calor marino, con consecuencias para las poblaciones costeras y los ecosistemas.
En el oeste del continente, la temperatura atmosférica llegó a 21,62 °C, es decir, 2,79 °C por encima del promedio de referencia, superando el récord registrado en 2022. Inglaterra, Irlanda, España y Francia vivieron un verano especialmente caluroso, mientras Francia registró en julio el mes más cálido desde el inicio de sus mediciones, en 1900.
A las altas temperaturas se suma una sequía histórica que afecta a países como Italia, Suiza y Alemania. Grandes ríos europeos, entre ellos el Sena, el Rin y el Danubio, presentan niveles excepcionalmente bajos, lo que dificulta la navegación y genera impactos sobre la agricultura y el transporte de productos esenciales.
El Niño puede agravar las anomalías climáticas
A escala mundial, julio registró una temperatura media de 16,9 °C, equivalente a 1,47 °C por encima del promedio estimado para el período preindustrial. El mes quedó estadísticamente empatado con julio de 2024 como el segundo más cálido registrado, solo por detrás de 2023.
Aunque El Niño es un fenómeno natural, sus efectos se producen en un contexto de calentamiento global. Los científicos señalan que el cambio climático, impulsado principalmente por la quema de combustibles fósiles, es el principal factor detrás del aumento de las olas de calor.
El impacto también alcanza otras regiones. El norte de Canadá, el centro de Estados Unidos, el interior de China y algunas zonas de Argentina, Uruguay y Bolivia presentan condiciones de sequía superiores a las habituales.













