Con las temperaturas elevadas, el aire acondicionado se convierte en uno de los principales aliados para mantener la casa fresca.
Sin embargo, el uso prolongado también puede aumentar el consumo eléctrico. Con unos sencillos ajustes, es posible mejorar el rendimiento de los equipos y reducir los costes energéticos. A continuación, te mostramos 5 de ellos.
Ajusta la temperatura correctamente
Evita configurar el aire acondicionado a temperaturas demasiado bajas. Mantenerlo alrededor de 24 °C suele ser suficiente para conseguir un ambiente confortable sin exigir innecesariamente al equipo.
Cuanto mayor sea la diferencia entre la temperatura exterior y la interior, más energía necesitará el aparato para enfriar la habitación.
Mantén puertas y ventanas cerradas
Durante el funcionamiento del aire acondicionado, mantener abiertas las puertas o ventanas permite que entre aire caliente y dificulta la refrigeración.
También es recomendable cerrar persianas o cortinas durante las horas de mayor exposición al sol. De esta manera, se reduce la entrada de calor y el equipo puede funcionar durante menos tiempo.
Limpia los filtros
Los filtros acumulan polvo y suciedad con el uso. Cuando están obstruidos, el aire circula con mayor dificultad y el aparato necesita trabajar más para alcanzar la temperatura seleccionada. Por eso, limpiar los filtros periódicamente ayuda a mantener un funcionamiento eficiente.
Realiza el mantenimiento del equipo
Además de limpiar los filtros, es importante realizar revisiones periódicas del aire acondicionado. Un equipo con problemas de mantenimiento puede perder eficiencia y consumir más electricidad.
También conviene verificar que la unidad exterior tenga suficiente espacio para liberar el calor y no esté bloqueada por objetos, plantas u otras estructuras.
Utiliza el modo adecuado
Las funciones disponibles pueden variar según el modelo, pero algunos equipos cuentan con modo económico o “Eco”, diseñado para reducir el consumo. También puede ser útil utilizar el temporizador para evitar que el aire permanezca encendido durante toda la noche cuando no es necesario.
En los modelos inverter, mantener una temperatura estable suele ser más eficiente que encender y apagar constantemente el aparato.
Con estos cuidados, es posible reducir el consumo de energía sin renunciar al confort durante los días más calurosos. La combinación de una temperatura moderada, un ambiente bien aislado y un equipo correctamente mantenido puede marcar una diferencia significativa en la factura eléctrica.













