El gobierno de Bukele es un aliado clave de Trump en su política antiinmigrantes, y recibió en poco más de un mes a 288 deportados, 252 de ellos venezolanos.
En el Cecot, los pandilleros son vigilados las 24 horas del día con cámaras y guardias, y son sometidos a un riguroso encierro, sin posibilidad de recibir visitas de sus familiares.
Los manifestantes habían advertido a inicios de la semana que se agudizarían las protestas si la Administración de Noboa insistía en llevar adelante las obras.