Un tribunal de Kenia acusó este jueves formalmente de terrorismo al líder de una secta evangélica por su responsabilidad en la muerte de 429 seguidores, a los que incitó a morir de hambre.
Priscilla Sitieni tenía 94 años cuando logró convencer al director de la escuela de su pueblo en el valle del Rift de que la aceptara en su establecimiento, según la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco), que la calificó de "modelo".