El fallecido diseñador reservó más de 170 millones de euros para el bienestar del felino. Su cuidadora actual revela que no la ha recibido y que trabaja a tiempo parcial para mantenerla.
Payne creó negocios que podrán ser gestionados por su hijo al alcanzar la mayoría de edad, reflejando su compromiso con el bienestar financiero de Bear.