En la zona andina el repunte se presentó hace algunas semanas y ya había empezado a disminuir, aunque el incremento aún se observa en la región costera.
En el tiempo que estuvo infectado por el virus, el hombre atravesó episodios de insomnio y ansiedad. Luego de varias semanas de haber sido dado de alta, empezó a sentir un profundo malestar anal.