El Gobierno ecuatoriano pidió una reconsideración a la Comunidad Andina de Naciones, que había dado un plazo de diez días hábiles a Ecuador y Colombia para poner fin a la guerra arancelaria.
La guerra comercial la inició el presidente ecuatoriano, Daniel Noboa, para presionar a Colombia, con el argumento de que no estaba haciendo lo suficiente para combatir al narcotráfico.