Nuevas reglas para pagar con tarjeta en Ecuador: estos son los cambios para consumidores y comercios

La Junta de Política y Regulación Financiera y Monetaria aprobó una normativa que prohíbe los recargos por pagar con tarjeta y refuerza la seguridad de las operaciones.

Pagar con tarjeta de crédito, débito o prepago tendrá nuevas condiciones en Ecuador. La Junta de Política y Regulación Financiera y Monetaria (JPRFM) aprobó el 6 de noviembre de 2026 una regulación que busca fortalecer la seguridad de las transacciones, transparentar los costos y ampliar las opciones de pago en los establecimientos comerciales.

Las disposiciones también incorporan requisitos para las empresas que participan en el procesamiento de pagos electrónicos. El Banco Central del Ecuador (BCE), la Superintendencia de Bancos y la Superintendencia de Economía Popular y Solidaria tendrán seis meses para adecuar sus regulaciones e implementar las medidas correspondientes.

¿Qué cambia al pagar con tarjeta en Ecuador?

Uno de los cambios que involucra directamente a los consumidores es la prohibición de establecer precios diferentes según el medio de pago. Los establecimientos comerciales deberán cobrar el mismo valor por un producto o servicio, independientemente de que el cliente pague en efectivo o con tarjeta.

La disposición también se extiende a promociones, rebajas y descuentos vigentes. Los comercios no podrán aplicar recargos por utilizar tarjetas de crédito, débito o prepago. Otra modificación es que los establecimientos deberán aceptar tarjetas de diferentes emisores y marcas, con el fin de ampliar alternativas para los consumidores.

Tarjetas físicas, pero sin datos sensibles impresos

La normativa refuerza los requisitos de seguridad para las tarjetas físicas. Estas deberán emitirse sin información sensible impresa, como el número de tarjeta, la fecha de vencimiento y el código de seguridad (CVV), que se ubica actualmente en la parte posterior de la tarjeta.

Los usuarios también deberán contar con mecanismos inmediatos para bloquear sus tarjetas y canales de atención disponibles las 24 horas del día, los siete días de la semana, para realizar consultas, reclamos o reportar pérdidas y robos. La regulación establece responsabilidades para las entidades emisoras frente a determinadas transacciones fraudulentas. Entre los casos contemplados están las operaciones realizadas después de que el usuario haya reportado la pérdida o el robo de su tarjeta.