Durante la Segunda Guerra Mundial, seis millones de judíos fueron asesinados por el régimen nazi. Sin embargo, miles de vidas se salvaron gracias a héroes que arriesgaron su posición social y reputación para emitir documentos de rescate. Entre nombres ilustres como Oskar Schindler o Raoul Wallenberg, destaca el del ecuatoriano Manuel Antonio Muñoz Borrero, ex cónsul general de Ecuador en Estocolmo.
LEA TAMBIÉN: Israel celebró sus 78 años de independencia con evento organizado por el Consulado en Guayaquil
La investigación
Una investigación liderada por el historiador israelí Efraim Zadoff confirmó la magnitud de la obra humanitaria de Muñoz Borrero, cuyo expediente busca otorgarle la distinción internacional de «Justo entre las Naciones».
Pasaportes para la vida
Con la ayuda de líderes comunitarios como el rabino Abraham Israel Jacobson, Muñoz Borrero emitió 211 pasaportes ecuatorianos a familias judías perseguidas. Se ha confirmado con certeza que al menos 75 personas salvaron su vida gracias a estos documentos.
Los pasaportes no tenían como fin principal la inmigración a Ecuador, sino otorgar una nacionalidad protectora a personas despojadas de su ciudadanía:
El costo de una acción desinteresada
La labor de Muñoz Borrero le costó su carrera diplomática:
Un legado en el Tribunal de Yad Vashem
La documentación recopilada en archivos de Israel, Suecia, Londres y Estados Unidos ha sido presentada ante la comisión de Yad Vashem (Autoridad para el Recuerdo de los Mártires y Héroes del Holocausto) en Jerusalén.
El embajador de Israel en Ecuador en 2009, Eyal Sela, sostuvo a Diego Palacios, entonces reportero de Vistazo:
Israel le concedió la nacionalidad póstuma y su nombre está en el conjunto de "Los justos entre las naciones".