El Bioparque Amaru, ubicado en la ciudad de Cuenca, anunció con éxito el nacimiento de la segunda pichona de cóndor andino (Vultur gryphus) bajo la modalidad de Programa de Crianza Asistida. Este acontecimiento representa un avance significativo para la conservación de la especie en el país, la cual se encuentra catalogada como críticamente amenazada y constituye uno de los símbolos naturales más importantes de la región andina.
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El nacimiento se concretó luego de un periodo de 63 días de incubación artificial, etapa que requirió el monitoreo permanente y continuo de un equipo multidisciplinario de especialistas en fauna silvestre.
Monitoreo y desarrollo científico
El protocolo ejecutado por el equipo técnico del bioparque comprendió un estricto seguimiento de todas las fases biológicas del espécimen, abarcando desde el control de la incubación y el proceso de eclosión del huevo, hasta los primeros minutos de vida del ave y el posterior inicio del manejo de crianza asistida.
De acuerdo con los reportes de la institución, la implementación de este tipo de manejo especializado tiene como objetivo prioritario elevar los índices de supervivencia de los ejemplares en cautiverio. Al mismo tiempo, el proceso permite generar datos técnicos y fortalecer el conocimiento científico respecto a los mecanismos de reproducción controlada de esta especie exótica.
Consolidación del programa de conservación
Con este nuevo logro, el Bioparque Amaru consolida el único programa especializado de crianza asistida para el cóndor andino activo en el territorio ecuatoriano.
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La administración del centro de conservación enfatizó que el proyecto articula componentes de investigación científica, innovación tecnológica y cooperación internacional, variables orientadas a robustecer las estrategias de preservación biológica y manejo de fauna amenazada a nivel nacional.