ADN logra la aprobación de la Ley de Aviación Civil: ¿Qué propone la nueva norma?

Según el oficialismo, la ley permitirá aprovechar de mejor manera la infraestructura aeroportuaria existente y promover nuevas rutas y frecuencias.

Con 88 votos a favor, el Pleno de la Asamblea Nacional aprobó la Ley de Aviación Civil, que entre otras cosas, propone delegar los servicios aeroportuarios al sector privado en casos especiales.

La nueva normativa fue propuesta inicialmente por el expresidente de la Legislatura, Niels Olsen, y luego pasó a la Comisión de Desarrollo Económico, liderada por la asambleísta oficialista Valentina Centeno.

Lea también: Alcalde de Esmeraldas seguirá en prisión preventiva por presunto lavado de activos en el caso 'Blindado'

El documento establece un nuevo marco normativo para regular, planificar, gestionar, administrar, controlar y sancionar las actividades relacionadas con la aviación civil y aeronáutica en el territorio nacional.

La mayoría del apoyo vino de la bancada de Acción Democrática Nacional (ADN) y sus aliados independientes, mientras que la Revolución Ciudadana (RC) se opuso con 60 votos.

¿Qué propone la Ley de Aviación Civil?

Valentina Centeno resaltó que la ley responde a la necesidad de reformar una norma que no se actualiza desde hace 20 años “para impulsar el turismo y la generación de empleo”.

Lea también: Daniel Noboa celebra operativo con la DEA que dejó 30 detenidos por nexos con Jalisco Nueva Generación

Agregó que se busca aprovechar de mejor manera la infraestructura aeroportuaria existente, promover nuevas rutas y frecuencias y generar condiciones para una mayor participación e inversión privada, “bajo mecanismos de control y estudios técnicos”.

No significa que vamos a entregar el control de los aeropuertos o a venderlos. Significa que vamos a aumentar la capacidad de recibir inversión y aumentar rutas, frecuencias y conectividad”, apuntó Centeno.

Y es que el documento establece que la Dirección General de Aviación Civil (DGAC) podrá entregar la participación de los aeropuertos a empresas nacionales o extranjeras mediante concursos públicos, especialmente cuando el Estado no tenga capacidad técnica, administrativa o financiera.

Lea también: Noboa se reúne con Antonio Guterres y plantea respuesta internacional coordinada contra el crimen

La asambleísta también resaltó la incorporación de una política de cielos abiertos para ampliar la competencia y facilitar el ingreso de nuevos operadores, además de la regulación y registro obligatorio de aeronaves no tripuladas (drones) para fortalecer la seguridad y el control del espacio aéreo.

Sin embargo, los legisladores correístas criticaron que el proyecto de ley estaría atentando contra la soberanía y privatizando por completo los aeropuertos del país.

Además, se estaría eliminando el requisito de que el total de la tripulación de las aeronaves con matrícula ecuatoriana sea nacional.

Lea también: Zelensky tras reunión con Daniel Noboa: “Ucrania tiene mucho que ofrecer a los países latinoamericanos”

Otros temas que plantea la ley

  • Fortalece el rol de la Dirección General de Aviación Civil (DGAC) como autoridad aeronáutica civil y establece mecanismos para la planificación, regulación, control y supervisión de las actividades aeronáuticas.
  • También regula las aeronaves no tripuladas, el personal aeronáutico, los servicios aéreos comerciales, los permisos de operación y los seguros obligatorios.
  • En materia de protección a los usuarios, la iniciativa incorpora disposiciones relacionadas con la suspensión o interrupción de viajes y los mecanismos de reembolso.
  • Asimismo, establece un descuento del 50 % para adultos mayores y personas con discapacidad, como parte de las medidas contempladas para garantizar condiciones específicas de protección a estos grupos.
  • La normativa también define los servicios de navegación aérea como prestaciones esenciales y estratégicas, cuya provisión corresponde al Estado a través de la DGAC, bajo condiciones y tarifas uniformes.
  • Otro de los componentes relevantes es el establecimiento de un régimen de infracciones y sanciones, que clasifica las conductas en leves, graves y muy graves y contempla multas y, en determinados casos, la suspensión de permisos, certificados o licencias.
  • Finalmente, el proyecto contempla una Junta Investigadora de Accidentes con autonomía administrativa, operativa, financiera y decisoria, independiente de la DGAC. Su función será investigar accidentes e incidentes graves con el objetivo de prevenir futuros sucesos.