La carrera de un gimnasta de 16 años quedó truncada y no sabe si volverá a entrenar y participar en competencias. El joven denunció haber sido víctima de abuso sexual por parte de otro colega de más edad en la Concentración Deportiva de Pichincha, y que las autoridades no tomaron cartas en el asunto a tiempo.
Este caso parece sumar una mancha más al tigre porque ya hay antecedentes de abuso, pero las investigaciones no han prosperado. Felipe (nombre protegido) y su familia esperan que a él no le pase lo mismo y que el sospechoso sea sancionado. Esta es su historia.
Lea también: Mujer es acusada de abusar a menor de edad con TDAH en Ibarra: le ofrecía regalos para que vaya a su casa
Felipe ha practicado gimnasia artística toda su vida. Lo que inició como un curso vacacional, luego se convirtió en múltiples medallas nacionales e internacionales. De hecho, fue nombrado como el mejor del Ecuador en la categoría juvenil durante dos años consecutivos.
Sin embargo, el adolescente narró a Vistazo que esa pasión se ha ido desvaneciendo por los “constantes abusos” que ha sufrido por parte de un deportista senior de 23 años.
La primera alerta ocurrió en julio del 2023, cuando la delegación de gimnastas viajó a Portoviejo, provincia de Manabí, para una competencia clasificatoria. En el trayecto, el sospechoso, J.C., iba molestando a los deportistas más pequeños “con cosas como bailándoles de forma inadecuada, pegándoles nalgadas y tocando sus partes íntimas cuando ellos estaban tratando de dormir”, dice un reporte emitido por un exentrenador y revisado por Vistazo.
Pese a que existió este aviso, Felipe relata que las autoridades “no hicieron nada” y los abusos continuaron en los años posteriores. “En los entrenamientos y cuando nos cambiábamos, intentaba o lograba besarme en la espalda y pecho”.
La denuncia y respuesta de la institución
El punto de quiebre llegó en enero de 2026. Durante una jornada de entrenamiento, el presunto agresor lanzó las pertenencias de Felipe. Acto seguido, intentó besarlo a la fuerza y puso la mano de la víctima en su miembro.
“Todo esto frente a otros deportistas y mi entrenador, que no hizo nada (...) perdí la confianza con mi entrenador porque reunió a todos mis compañeros y les dijo que ignoren lo que yo decía, que es mentira”.
Lea también: Caso Gimnasio Ecuador: entrenador denunciado por múltiples agresiones sexuales aún no es juzgado
Este hecho fue reportado por Patricio, el padre del adolescente, a las autoridades de la Concentración Deportiva de Pichincha a través de documentos, pero asegura que no tuvo ninguna respuesta y su hijo optó por dejar los entrenamientos.
Mientras tanto, la institución emitió un comunicado el pasado, 6 de agosto en el que indica que desde el 29 de enero, cuando recibieron la alerta de los padres del menor, se presentó una denuncia ante la Fiscalía, “cumpliendo con los protocolos de protección y atención a niños, niñas y adolescentes en el ámbito deportivo”.
La Concentración Deportiva también manifestó que “ha acompañado al menor con atención psicológica permanente, cambios de horarios para evitar contacto con el otro deportista y respuestas oportunas a los requerimientos de la Fiscalía”.
Por su parte, Vistazo solicitó una reacción a la Concentración Deportiva de Pichincha a través de un correo y mensajes vía WhatsApp, pero hasta el cierre de la nota no ha obtenido contestación.
Lea también: Guayaquil: cuatro personas fueron asesinadas en una casa por hombres vestidos como policías
¿Cómo avanza la denuncia?
El padre de la víctima narró que, al no tener respuestas claras por parte de la institución, acudió al Ministerio Público y ahí supo que debía presentar casillero judicial porque ya existían versiones anticipadas del presunto agresor y del entrenador, algo que “nunca nos informó la Concentración Deportiva”.
“Pido justicia, tengo un hijo cambiado. Nosotros como padres le mandamos a un sitio aparentemente seguro y luego nos enteramos que sufría agresiones, incluso a la vista y paciencia de otras personas del gimnasio”, afirma Patricio.
Galo Quiñones, abogado de la víctima, detalló que se han ejecutado varias diligencias en el marco de la investigación previa como la pericia psicológica y la de entorno familiar. “Se logró determinar que el menor de edad está afectado, tiene estrés postraumático e intentos autolíticos en razón del abuso sexual producido por el agresor”, mencionó el jurista.
Lea también: Uno tenía alerta de Interpol: lo que se conoce sobre los tres hombres asesinados en Cojimíes
La defensa también cuenta con un video en el que se observaría al denunciado morder los glúteos de otro compañero, quien ha preferido mantenerse al margen de la denuncia.
El abogado del afectado espera que en septiembre u octubre se instale la audiencia de formulación de cargos y aseguró que podrían existir otras víctimas, pero no denuncian por miedo o porque han normalizado este tipo de conductas.
Mientras tanto, Felipe teme perder su beca deportiva, ya que no ha podido competir desde hace más de tres meses. En cambio, el acusado sigue entrenando e incluso hace unas semanas participó en una disputa clasificatoria.
J.C. ya rindió una primera versión ante Fiscalía y negó todas las acusaciones. Además, argumentó que el hecho de enero de 2026 fue una broma.
Lea también: La mente fría y calculadora detrás del crimen de Santiago Ávalos: el delito se planificó en un night club de Quito
No es un hecho aislado
Gabriela Santacruz, quien fue gimnasta de la Concentración Deportiva de Pichincha y ahora forma parte de la organización Gymnasts for Change (Gimnastas por el cambio) en Londres, manifiesta que la violencia en el deporte “está tan normalizada que uno no se da cuenta de lo que estaba mal hasta que sale del sistema”.
Ella se retiró a los 19 años tras dar toda su niñez y adolescencia a la gimnasia artística. Los logros y sacrificios que hizo por obtener un alto rendimiento se convirtieron años después en secuelas psicológicas y físicas.
Lea también: Lo que se conoce sobre el hallazgo de los cuerpos de dos jóvenes quiteños en Santa Elena
La exgimnasta considera que es necesario “cambiar esa mentalidad de poner las medallas por encima del bienestar de los deportistas” y que la Concentración Deportiva de Pichincha tiene que crear protocolos preventivos, no solo reactivos cuando ya se ejecutó la agresión.
De hecho, comentó que no le sorprendió el caso de Felipe, pues existe otro antecedente. En el 2019 un entrenador de la institución fue denunciado por abuso sexual contra cuatro niñas gimnastas, pero el caso no prosperó.
Previamente, también se conoció el caso ‘Gimnasio Ecuador’ en el que el principal implicado, Alcides Patiño, fue señalado de agresiones sexuales contra al menos 16 gimnastas, aunque solo una víctima logró llevarlo a juicio. Finalmente, la causa prescribió. Los hechos ocurrieron en un gimnasio privado, pero el sujeto trabajó en sus inicios en la Concentración Deportiva de Pichincha.