La Alta Corte de Londres revisará este jueves 8 de octubre la demanda presentada por Andrew Mountbatten-Windsor, quien busca que se anulen las órdenes judiciales utilizadas para registrar dos propiedades vinculadas a él en febrero de 2026. La acción fue confirmada por los servicios judiciales británicos este lunes y tiene como objetivo cuestionar la legalidad de aquellos procedimientos.
LEA TAMBIÉN: Halle Berry enfrenta una orden de alejamiento tras acusación de agredir a su hijo de 12 años
Los registros se efectuaron en Sandringham, donde actualmente reside el hermano del rey Carlos III, y en su antigua residencia de Windsor. Las órdenes habían sido emitidas el 18 de febrero, un día antes de que el exmiembro de la familia real fuera detenido brevemente por la Policía británica. Su nuevo recurso, sin embargo, no pretende impugnar aquella detención, sino las autorizaciones que permitieron los allanamientos.
El caso que mantiene bajo investigación a Andrew
La Policía investiga al hombre de 66 años por una presunta conducta relacionada con el ejercicio de una función pública. El expediente contempla la sospecha de que habría entregado información económica confidencial a Jeffrey Epstein durante los años en que desempeñó funciones como enviado especial británico para el Comercio, entre 2001 y 2011. Las autoridades también señalaron que examinan una denuncia de agresión sexual.
Pese a la detención de febrero, Andrew no ha sido acusado formalmente dentro de esta investigación y sostiene que no cometió irregularidades vinculadas con Epstein. El caso se suma a las acusaciones de agresión sexual que anteriormente formuló contra él Virginia Giuffre, quien afirmó que los hechos ocurrieron cuando tenía 17 años. Giuffre murió en abril de 2025, a los 41 años.
LEA TAMBIÉN: ¿Dónde y cómo votar por Shyare Andrade en el Miss Grand International 2026?
La decisión que adopte la Alta Corte no resolverá las acusaciones que pesan sobre Andrew, sino que estará relacionada con las órdenes que autorizaron los registros policiales. Mientras tanto, la investigación británica sobre sus presuntos vínculos con Epstein permanece abierta.