Dormir bien durante una ola de calor puede resultar complicado. Las altas temperaturas dificultan que el cuerpo reduzca su temperatura interna, un proceso necesario para conciliar el sueño y mantener un descanso de calidad.
Aunque el aire acondicionado puede ser una solución, no es la única alternativa. Especialistas en medicina del sueño recomiendan una serie de medidas que pueden ayudar a descansar mejor durante las noches más calurosas.
Cómo mantener el dormitorio más fresco
Los expertos señalan que la temperatura ideal para dormir suele situarse entre los 18 °C y los 20 °C. Cuando el dormitorio está demasiado caliente, es más probable que el sueño se interrumpa y aumente la sensación de incomodidad.
Si no se dispone de aire acondicionado, una de las recomendaciones es mantener las cortinas cerradas durante las horas de mayor radiación solar para reducir el calentamiento de la habitación.
Por la noche, cuando la temperatura exterior desciende, abrir las ventanas y favorecer la circulación del aire con un ventilador puede ayudar a refrescar el ambiente. También conviene utilizar sábanas de tejidos ligeros y transpirables, como el algodón o el lino, que facilitan la disipación del calor corporal.
Hábitos que ayudan a dormir mejor
La preparación para una noche de descanso comienza durante el día. Mantener una buena hidratación favorece la regulación de la temperatura corporal, especialmente durante los episodios de calor intenso.
Asimismo, usar ropa ligera y de tejidos transpirables puede aumentar la sensación de confort. Algunas personas prefieren dormir con la menor cantidad de ropa posible, siempre que se sientan cómodas y las condiciones del entorno lo permitan.
Existen otras medidas que pueden aportar una sensación de frescor antes de acostarse. Por ejemplo, aplicar un paño húmedo y fresco sobre la frente, el cuello o las muñecas puede ayudar a reducir la sensación de calor. Otra opción consiste en colocar un ventilador de forma que favorezca la entrada de aire más fresco desde el exterior.
Aunque estas estrategias no sustituyen un sistema de climatización, pueden contribuir a mejorar el confort y favorecer un descanso más reparador durante los periodos de altas temperaturas.









