La startup Tau Robotics ofrece en San Francisco un servicio de limpieza doméstica con humanoides por US$30 la hora. Los robots no son autónomos: operadores humanos los controlan remotamente mientras ejecutan tareas como aspirar pisos, recoger basura y limpiar baños y encimeras.
El servicio, anunciado hace poco más de un mes, ya ha atendido a más de 50 hogares y cuenta con una extensa lista de espera. Cada equipo cuenta con cámaras en la cabeza y los puños, además de inteligencia artificial y sensores de profundidad para mejorar la locomoción y la limpieza.
Capacidades y limitaciones del humanoide
Estos robots pueden encargarse de tareas complejas, como limpiar debajo de los sofás o recoger residuos mientras barren. La empresa asegura que pueden lavar inodoros, encimeras y otros ambientes con eficacia.
Sin embargo, la empresa reconoce que los robots aún se mueven con lentitud frente a un limpiador humano. Por eso, puede duplicar la fuerza de trabajo con dos robots, aunque eso incrementa el costo.
El operador humano que controla el robot puede solicitar que determinadas áreas, como dormitorios o baños, queden fuera del servicio. Esta configuración se elige durante la reserva para proteger la privacidad, porque el dispositivo carece de micrófono incorporado.
Privacidad y planes de expansión
Tau Robotics almacena indefinidamente información sobre la estructura de las viviendas para entrenar y mejorar sus sistemas. Sin embargo, permite que los propietarios soliciten la eliminación de esos datos. Aun así, la demanda ha superado las expectativas iniciales.
En el futuro, la startup planea desarrollar humanoides completamente autónomos para aumentar su eficiencia y capacidad operativa. También busca expandir sus servicios a reparaciones y mantenimiento doméstico, con el objetivo de convertir estos robots en asistentes multipropósito para el hogar.













