En 2008, España inició un proyecto de recuperación ambiental en una antigua mina de carbón de Galicia.
La explotación a cielo abierto de As Pontes, en la provincia de A Coruña, comenzó a llenarse de agua con el objetivo de transformar el enorme cráter dejado por décadas de actividad minera.
El proceso de llenado se prolongó durante aproximadamente cuatro años. Para entonces, la antigua mina se había convertido en un lago artificial de grandes dimensiones, dando un nuevo uso a un espacio marcado durante décadas por la extracción de lignito.
De mina a lago
La explotación minera modificó profundamente el paisaje de la zona. Tras el cierre de la mina, comenzó un proceso de recuperación destinado a estabilizar el terreno y adaptar el antiguo espacio industrial a su nueva función.
Uno de los principales pasos fue inundar la cavidad minera de forma progresiva. El proyecto requirió alrededor de 547.000 millones de litros de agua para completar el llenado del lago.
El resultado fue un cuerpo de agua de aproximadamente 865 hectáreas, que pasó a ocupar el espacio donde anteriormente se encontraba la explotación a cielo abierto.

Wikipedia/PNOA proporcionado por National Geographic Institute
La recuperación del entorno
Con el paso del tiempo, el paisaje alrededor del lago también experimentó cambios. Las áreas próximas a la antigua mina fueron sometidas a procesos de restauración y revegetación, con la incorporación de especies vegetales y la recuperación de espacios naturales.
La creación del lago modificó las condiciones ambientales de la zona y favoreció la aparición de nuevos hábitats para distintas especies.
Un nuevo espacio para la comunidad
Además de la recuperación ambiental, el entorno del lago adquirió nuevos usos. La zona cuenta con espacios destinados al ocio y actividades al aire libre, como senderismo, ciclismo y deportes acuáticos.
El lago también contribuyó a diversificar las actividades disponibles en el municipio de As Pontes y a incorporar el antiguo espacio minero a la vida cotidiana de la comunidad.
La transformación de As Pontes muestra cómo la recuperación de una antigua explotación minera puede modificar por completo el paisaje y crear nuevos usos para un territorio industrial.
Entre 2008 y 2012, el llenado de la antigua mina dio lugar a uno de los mayores lagos artificiales de España y marcó una nueva etapa para una zona que durante décadas estuvo vinculada a la extracción de carbón.













