El organismo vivo más grande conocido del planeta está revelando nuevos secretos. Se trata de Pando, una inmensa colonia clonal de álamos temblones (Populus tremuloides) que ocupa unas 40 hectáreas en el estado de Utah, Estados Unidos.
Con una masa estimada de 6.000 toneladas, este gigante natural se ha convertido en objeto de un innovador estudio que busca analizar los sonidos producidos por sus raíces y estructuras internas.
En 2022, investigadores de la organización Friends of Pando instalaron equipos especializados para registrar vibraciones dentro del sistema del árbol.
Utilizando un hidrófono adaptado para captar señales en superficies sólidas, lograron obtener grabaciones procedentes de sus raíces y otras partes de la colonia.
¿Qué revelan los sonidos de Pando?
Los registros podrían ayudar a confirmar una de las principales características de Pando: su sistema radicular interconectado. Gracias a esta red subterránea, miles de troncos aparentemente independientes funcionan en realidad como un único organismo.
Los científicos esperan que el análisis de las grabaciones permita comprender mejor cómo circula el agua a través de la estructura y cómo interactúan las distintas partes de la colonia.
Además, estos datos podrían convertirse en una herramienta valiosa para monitorear la salud del ecosistema y detectar cambios ambientales que afecten a la biodiversidad local.
El valor científico de la investigación
Más allá de la curiosidad que despierta «escuchar» a un árbol, el proyecto podría abrir nuevas posibilidades para el estudio de los ecosistemas complejos.
Comprender la relación entre los sonidos, las raíces, los insectos y otros organismos asociados permitiría desarrollar métodos innovadores para evaluar el estado de conservación de ambientes naturales.
Los investigadores consideran que este tipo de monitoreo podría proporcionar información continua sobre el funcionamiento de los ecosistemas.
Una nueva ventana para estudiar la naturaleza
Las grabaciones de Pando continúan siendo analizadas con la esperanza de descubrir más detalles sobre los procesos biológicos que ocurren bajo la superficie.
Los próximos estudios buscarán determinar si existe una relación entre las señales acústicas registradas y factores ambientales como la disponibilidad de agua, las variaciones climáticas o el estado general del ecosistema.
Aunque las investigaciones aún están en una etapa inicial, el proyecto ya ofrece una nueva perspectiva para comprender uno de los organismos más extraordinarios de la Tierra y el complejo mundo oculto bajo sus raíces.









