La minería ilegal en Zamora Chinchipe no solo deja daños ambientales: también arrastra comunidades enteras con inundaciones, deslizamientos, pérdidas económicas y una profunda ruptura del tejido social.
La minería ilegal ha alcanzado el Parque Nacional Sangay y la Cordillera del Cóndor. Bandas como los Lobos y Choneros lucran de esta actividad ilícita.
Renovar el carné para comprar explosivos ha sido imposible desde 2016. Así lo asegura un grupo de líderes de la minería pequeña y artesanal, que arribó el pasado lunes desde Zamora Chinchipe hasta Quito para reunirse con el ministro de Defensa, Luis Hernández, en busca de soluciones.