Valorización de desechos, compostaje de residuos orgánicos, producción de biogás y producción de abonos son algunas de las iniciativas que impulsan estas ciudades.
Los productos derivados de los procesos industriales son hoy una importante fuente de materia prima para otras cadenas productivas. Su aprovechamiento no solo genera beneficios económicos, sino también sociales y ambientales.
Un poco más de once mil millones de toneladas de residuos sólidos son recolectados cada año. Convertirse en residuo cero es una de las vías para combatir este problema.