El Chocó Andino es uno de los territorios más biodiversos del planeta: cerca del 25% de sus especies son endémicas y en Ecuador solo queda un tres por ciento de su cobertura original.
Su población se ha visto mermada en los últimos años por los incendios forestales, la presión agropecuaria, los efectos del cambio climático y la posible expansión de actividades mineras.