El terremoto de magnitud 7,2 que se registró este jueves en el sur de Perú dejó tres personas heridas, así como daños en viviendas e instituciones sanitarias.
Perú, al igual que Ecuador, se ubica en una zona conocida como el Cinturón de Fuego del Pacífico, donde se produce un 80% de la actividad sísmica mundial.
Caracas presenta numerosas edificaciones destruidas y el aeropuerto de Maiquetía, que sirve a la capital venezolana, fue cerrado debido a los graves daños sufridos.
En Venezuela, la presidenta encargada, Delcy Rodríguez, declaró el estado de emergencia en el país tras señalar que hubo afectaciones como derrumbes de edificios en la capital.
En Indonesia, la agencia geológica reportó olas de aproximadamente 30 centímetros unos 30 minutos después del sismo, en la provincia de Molucas Septentrionales.
Los temblores son frecuentes en Papúa Nueva Guinea, situada en una zona de intensa actividad sísmica que afecta el sudeste asiático y el Océano pacífico.
En esta década Birmania ya había padecido terremotos de elevada magnitud pero sin víctimas. Solo en 2023, sufrió un sismo de magnitud 5,4 en junio y otro de 5,7 en noviembre.
Libia sigue conmocionada el miércoles por las devastadoras inundaciones que según las autoridades dejaron más de 3.800 muertos y miles de desaparecidos y desplazados en la ciudad costera de Derna.
El país asiático ha declarado el estado de calamidad en todo su territorio por la destrucción que el supertifón Rai ha causado en sus pueblos y ciudades, dejando ya cientos de fallecidos y heridos.