¿Cómo ayuda ver videos de perros a reducir el estrés según la ciencia?
Investigadores descubrieron que las sesiones virtuales con perritos de terapia son casi tan efectivas como las interacciones en persona. La alternativa digital abre una puerta accesible y económica para cuidar la salud mental.
Pasar tiempo revisando el teléfono celular suele asociarse con el aumento de la ansiedad, pero la ciencia acaba de demostrar que, si se elige el contenido correcto, las pantallas pueden convertirse en un gran aliado para el bienestar emocional. Un nuevo estudio reveló que ver videos breves de perros de terapia ayuda a reducir los niveles de estrés de forma significativa, funcionando como una alternativa virtual casi tan eficaz como acariciar a un cachorro en la vida real.
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Aunque los beneficios de los animales de asistencia presenciales están más que comprobados en estudiantes, niños y personas con estrés postraumático, no todo el mundo tiene la facilidad de adoptar una mascota o acceder a estas terapias de manera física.
Por ello, un equipo de investigadores de la Universidad de Brock (Canadá), liderado por la autora principal Christine Y. Tardif-Williams, analizó el impacto de módulos virtuales de solo cinco minutos para evaluar si el ciberespacio podía replicar este alivio emocional.
¿Cómo se realizó el estudio con los videos caninos?
Para comprobar la efectividad de este método, los expertos de la institución académica reunieron a 1.000 participantes entre estudiantes universitarios y adultos mayores a quienes se les midió el nivel de estrés antes y después del ejercicio. La dinámica consistió en mirar un video pregrabado de cinco minutos donde el cuidador de un perro de terapia interactuaba directamente con la cámara.
Durante la grabación, el guía del canino presentaba al animal, describía la textura de su pelaje y explicaba cuáles eran las formas en que más disfrutaba recibir mimos. Posteriormente, se invitaba a los participantes a realizar un ejercicio de meditación guiada, pidiéndoles que reflexionaran sobre su propio bienestar y que imaginaran que estaban acariciando al perrito en ese mismo instante, imitando por completo la estructura de una sesión presencial.
Los resultados: menos estrés y una alternativa libre de presión social
Tras finalizar los cinco minutos de video, los resultados fueron contundentes: tanto los estudiantes como el resto de los adultos reportaron una disminución notable en sus niveles de tensión. En una escala de cinco puntos, el estrés de los estudiantes cayó de 3,33 a 2,53, mientras que en el otro grupo bajó de 3,07 a 2,43. Si bien no hubo diferencias marcadas por la edad, las mujeres quienes iniciaron el test con mayor carga de ansiedad experimentaron una sensación de calma más profunda al terminar la sesión.
El estudio también destacó un beneficio inesperado. Varios participantes confesaron que prefieren la opción digital porque les evita lidiar con la ansiedad social que les genera interactuar con humanos desconocidos en las terapias presenciales en los campus.
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De acuerdo con los autores de la Universidad de Brock, la simplicidad de estas sesiones virtuales tiene el potencial de romper barreras económicas y geográficas en el acceso a la salud mental. Un pequeño descanso de cinco minutos para ver un video interactivo de un perrito durante una jornada pesada de trabajo o estudio podría ser la clave accesible, segura y gratuita que muchos necesitan para recuperar la tranquilidad.