Molly, la border collie que sobrevivió siete días en una cascada tras la caída de su tutora

Tras una estrepitosa caída de 55 metros, una excursionista fue evacuada de emergencia dejando atrás a su animal de compañía.

Molly la perrita atrapada en una cascada.
Ligia Proaño Fabara

El pasado 24 de marzo, Jessica Johnston sufrió una caída de 55 metros desde una cascada en la Costa Oeste de la Isla Sur en Nueva Zelanda, quedando gravemente herida. Los equipos de rescate lograron estabilizarla y evacuarla en helicóptero, pero las condiciones del terreno y la urgencia médica obligaron a dejar atrás a su fiel acompañante, una border collie llamada Molly.

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Lo que parecía una pérdida inevitable se transformó en una cruzada solidaria. Durante siete días, la perra permaneció desaparecida en el denso bosque cercano al río Arahura, mientras su dueña se recuperaba de laceraciones y contusiones en un hospital.

La incertidumbre movilizó a la comunidad local y a desconocidos, quienes en cuestión de días recaudaron más de 11.000 dólares neozelandeses (USD 6.300) para financiar una búsqueda privada liderada por un piloto decidido a no rendirse.

Localización mediante imagen térmica y apoyo especializado

Matt Newton, propietario de Precision Helicopters, fue el motor detrás del rescate. Tras varios intentos fallidos visuales, el uso de cámaras de imagen térmica fue la clave. El martes 31 de marzo, apenas una hora después de despegar con un equipo de voluntarios y una enfermera veterinaria, una señal de calor en la pantalla reveló la ubicación de Molly: se encontraba a solo unos metros de donde su dueña había caído una semana antes.

Para asegurar el rescate, el equipo utilizó una estrategia ingeniosa:

Un reencuentro que acelera la recuperación

A pesar de haber pasado una semana sola en el bosque, Molly fue encontrada en un estado de salud "sorprendentemente bueno". Al llegar a la base de operaciones en Hokitika Gorge, en lugar de continuar con las brigadas de búsqueda, los voluntarios recibieron a la perra con una barbacoa y muestras de afecto.

Pocas horas después, Jessica Johnston, aún convaleciente por sus heridas, llegó a la base para reencontrarse con su mascota. Entre lágrimas y abrazos, el piloto Newton destacó que recuperar a un compañero de vida es, sin duda, la mejor medicina para acelerar cualquier proceso de recuperación física y emocional.

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