Lo que no se enseña de las Escuelas del Milenio

Redacción
El Gobierno ha invertido más de $ 300 millones en las 70 escuelas del milenio que ya están funcionando. Foto: Flickr MinEduc

En medio de cultivos, rebaños de borregos, precarias casas de bloques y barro, y junto a una quebrada, se levanta una obra imponente que contrasta con el entorno: la escuela del milenio de Pigua Quindigua. 
 
“Estamos en el último rincón del páramo”, dicen los habitantes del poblado, ubicado en Cotopaxi. En esta comunidad se acaba el camino. Aquí viven unas 800 personas, dedicadas a la agricultura y crianza de animales.
 
Diseñada para recibir a 570 estudiantes, la moderna infraestructura reemplazará a la precaria escuelita de 125 niños de la comunidad. Wilson Cuzco, director del actual establecimiento, dice que solamente pidieron que se adecuara la infraestructura, pero los técnicos decidieron construir una Unidad Educativa del Milenio (UEM).
 
En Pigua Quindigua están convencidos que vendrán días mejores.  Pero en las comunidades aledañas la emoción es diferente. Las escuelas de Mocata y Suniquila deberían cerrarse para que esos niños asistan a la nueva UEM. Los padres de familia se oponen, por las distancias entre los poblados y la falta de transporte. 
 
Vistazo muestra una radiografía de uno de los proyectos emblemáticos del gobierno, que ahora atraviesa una transición del cemento hacia el material prefabricado.