En medio de las labores de rescate por el devastador megaincendio que afecta al departamento francés de Gironda, los equipos de emergencia registraron un hecho insólito: el reencuentro de una mujer con su gato Mozart, a quien daba por perdido desde hacía 17 años.
LEA TAMBIÉN: Nino, el gato que sobrevivió más de un mes bajo los escombros tras los terremotos en Venezuela
El hallazgo del felino ocurrió el pasado 25 de julio en la localidad de Lège-Cap-Ferret, una de las zonas más afectadas por las llamas, durante las batidas de rescate organizadas para recuperar a animales desplazados o abandonados por las evacuaciones.
Tras la lectura de su microchip de identificación, Elisabeth-Sophie Stevens, antigua tutora del felino y actual residente de la región de Dijon, recibió la llamada que confirmó la localización de su mascota. "Lo reconocí inmediatamente. Es irreal", relató Stevens al diario francés Sud Ouest.
El rol del microchip en el rescate
El reencuentro fue posible gracias a la labor de Anne-Sophie Juan, una voluntaria que recorre las zonas afectadas por los incendios en su propio vehículo para poner a salvo a la fauna doméstica y silvestre. La intervención se originó tras la solicitud de una adulta mayor evacuada de Lège-Cap-Ferret, quien pidió ayuda a los equipos de apoyo para recuperar a su perro y a su gato.
Al rescatar a las mascotas y escanear la identificación electrónica del felino, los datos registrados en el sistema nacional no coincidían con los de la persona evacuada. La información del dispositivo remitió a la ficha original abierta por Stevens cuando era estudiante universitaria en la ciudad de Burdeos.
Una doble vida sin sospechas de robo
De acuerdo con el testimonio de su dueña original, Mozart tenía la costumbre de alejarse de casa durante varios días en su juventud, hasta que un día dejó de retornar. Las organizaciones protectoras señalan que el felino probablemente encontró un segundo refugio dentro de la misma localidad con el paso del tiempo.
LEA TAMBIÉN: Panchito un gato de Guayaquil que le dieron pocas probabilidades de vida, pero decidió no rendirse
A sus 18 años de edad, Mozart se encuentra en buen estado de salud y será trasladado en los próximos días por asociaciones de protección animal hasta la residencia de Stevens. En su nuevo hogar compartirá espacio con Gandhi, el gato que la mujer acogió tras la desaparición de Mozart.