Jacobo Bucaram Pulley vuelve a acaparar titulares tras su aprehensión en Guayaquil y ante un eventual traslado a Estados Unidos. El procesado mantiene una condena por delincuencia organizada, además de registrar un arresto previo en una 'narcofiesta' y la expulsión de territorio colombiano.
Visiblemente más delgado que en años anteriores, así lució el hijo del expresidente Abdalá Bucaram, quien fue capturado este miércoles 4 de noviembre junto a dos personas más identificadas como William B.P. y Geovanny F. M.
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La aprehensión ocurrió en el marco de una operación regional coordinada entre Ecuador y Panamá, en la que también cayó el exalcalde de Manta, Jaime Estrada Bonilla, y el exlegislador Jaime Estrada Medranda.
El ministro del Interior, John Reimberg, aseguró que la justicia de Estados Unidos requiere a los cincos ciudadanos “por presuntos delitos relacionados con el narcotráfico”, motivo por el cual serán trasladados a ese país.
La sentencia contra Jacobo Bucaram Pulley
Pese a registrar múltiples detenciones e imputaciones por delincuencia organizada y tráfico de bienes patrimoniales, ‘Jacobito’ solo mantiene una sentencia de primera instancia sin ejecutoriarse.
Se trata del caso Pruebas Covid-19, por el que un Tribunal lo condenó junto a su padre a nueve años y cuatro meses de cárcel. Este proceso judicial tardó cinco años en procesarse debido a varias acciones dilatorias de los procesados.
La Fiscalía sostiene que, entre marzo y agosto de 2020, los acusados conformaron una estructura delictiva organizada que comercializó 21.000 pruebas para detectar coronavirus, así como mascarillas, lancetas, guantes de nitrilo, entre otros insumos médicos.
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Los objetos no tenían registro único de contribuyentes, incumpliendo obligaciones tributarias. Además, no contaban con autorización para ejercer dicha actividad.
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Otros casos en los que se salvó
Los antecedentes de ‘Jacobito’ datan por lo menos desde el 2015, cuando un ciudadano lo acusó de presunto abuso de confianza, según registros de la Función Judicial. Sin embargo, la causa no avanzó y fue archivada.
Luego, durante la pandemia, resultó investigado por la venta irregular de insumos médicos a hospitales del IESS y del Ministerio de Salud Pública, un proceso que involucró a los hermanos Daniel y Noé Salcedo, pero del cual Bucaram Pulley quedó sobreseído.
De hecho, en esa época huyó a Colombia, pero fue detenido en septiembre del 2020. Las autoridades de ese país lo expulsaron y le prohibieron la entrada por 10 años.
Inicialmente, permaneció recluido en la cárcel de Cotopaxi y posteriormente fue llevado a la Cárcel 4 de Quito, donde pidió una tablet, audífonos, un colchón ortopédico (sin resorte), ropa abrigada, una cafetera y alimentos cítricos.
‘Jacobito’ junto a su padre también fueron acusados de presunto tráfico ilícito de bienes patrimoniales, por la posesión de 22 piezas arqueológicas prehispánicas encontradas durante allanamientos a propiedades familiares. Pero otra vez él y su progenitor fueron sobreseídos.
Descubierto en una ‘narcofiesta’
En mayo del 2024, el hijo del expresidente volvió a ser noticia cuando fue encontrado en una ‘narcofiesta’ en vía a la Costa, en Guayaquil. Estaba celebrando el cumpleaños de Celso Moreira, alias ‘Patucho Celso’, un narco que ya fue extraditado a Estados Unidos.
En el sitio también estaba Federico Gómez Quinde, alias ‘Fede’, cabecilla de la organización terrorista Los Águilas, y otras personas con antecedentes penales por tenencia de armas, enriquecimiento ilícito, asesinatos, robos, etc.
‘Jacobito’ debía portar un grillete por el caso de la venta irregular de insumos en la pandemia, pero la Policía identificó en ese evento que se había sacado el dispositivo.
La Fiscalía informó en esa época que formuló cargos por incumplimiento de decisiones legítimas de autoridad competente.
A 33 detenidos en la ‘narcofiesta’ les procesaron por tráfico y tenencia de armas de fuego. Sin embargo, la medida no alcanzó a Bucaram Pulley. En el sistema de la Función Judicial no consta un antecedente por este delito.