La fiscal Alexandra Bravo contaba con custodia policial, pero no estuvo el día en que fue asesinada junto a su hermana mayor, Olinda. Durante la velación tampoco se evidenció presencia de agentes.
Es lo último que se conoce sobre el mortal ataque que recibió la funcionaria el pasado domingo, 14 de junio de 2026, cuando salía de una cafetería y caminaba junto a su hermana para subirse a su carro.
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Sin embargo, un sujeto arribó en una moto negra y disparó contra las dos mujeres en las avenidas Flavio Reyes y calle 22, en pleno centro de Manta, donde residía la fiscal.
El coronel Carlos Ortega, comandante de la Zona 4, confirmó que Bravo contaba con seguridad policial, pero al momento del ataque no estuvo acompañada por los agentes.
“Deberíamos ver cómo estaban los reportes en torno a la Dinpro (Dirección Nacional de Seguridad y Protección)”, manifestó el jefe policial.
Ese detalle también es investigado para esclarecer las causas detrás del crimen que ha conmocionado a gremios de abogados y juristas a nivel nacional.
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La velación de Alexandra Bravo
La Fiscalía General del Estado había señalado en un comunicado que condena “enérgicamente” el ataque criminal contra Bravo y expresa sus más sentidas condolencias a los familiares de las víctimas.
Sin embargo, durante el velorio no se evidenció resguardo policial. Familiares y amigos llegaron hasta la sala Parques del Recuerdo en medio de temor e incertidumbre.
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Por su parte, la Asociación Ecuatoriana de Magistrados y Jueces (AEMAJ) hizo un llamado a las autoridades nacionales “a adoptar medidas efectivas, integrales y urgentes de protección para los administradores de justicia, que garanticen condiciones adecuadas para el ejercicio independiente y seguro de sus funciones”.
Mientras tanto, la Asociación Iberoamericana de Ministerios Públicos (AIAMP) lamentó este hecho “atroz” y reiteró la necesidad urgente de garantizar condiciones de seguridad adecuadas para el ejercicio de las funciones de los fiscales.
Un sospechoso bajo la lupa
Por otro lado, el Diario de Manta reportó que la Policía Nacional mantiene en custodia a un hombre que podría estar implicado en el crimen de la fiscal Bravo.
Y es que tras el ataque, una patrulla militar se enfrentó al sicario y lo hirió en una pierna haciendo uso legítimo de la fuerza, pero el sujeto logró huir.
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De inmediato, la Policía ejecutó un operativo para buscar al sujeto en las casas de salud de Manta y sus alrededores.
En ese contexto, en un establecimiento del cantón Rocafuerte se habría identificado a un hombre herido que no pudo justificar el origen de su lesión. Sin embargo, las autoridades no han confirmado si es que el sujeto está vinculado al asesinato de la fiscal.