La desconexión semanal de empresas de alto consumo eléctrico comenzó el 22 de septiembre, en medio del actual período de estiaje y de la necesidad de reducir la demanda sobre el Sistema Nacional Interconectado. Los consumidores incluidos en el esquema pueden reducir su carga, recurrir a sistemas de autogeneración o reorganizar sus procesos productivos para disminuir su demanda.
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Durante la Expo Energy Ecuador, la viceministra de Ambiente, Alicia Jaramillo, planteó que la transición energética requiere cambios tanto en la forma de producir como de consumir electricidad y señaló que el cambio climático incrementa la presión sobre estos sistemas.
Por su lado, Jorge Pedraza, presidente de la Cámara Colombiana de la Energía, explicó que la desconexión de grandes consumidores debe entenderse como una medida dentro de un conjunto más amplio de acciones. Además, sostuvo que reducir temporalmente el consumo puede contribuir a enfrentar la coyuntura, pero que el sistema necesita ampliar y diversificar su capacidad de generación.
Desde su perspectiva, la planificación energética también debe anticiparse a períodos de menor disponibilidad de agua. “Hay que tener la previsión de que los planes y programas de ensanchamiento energético permitan tener en los próximos decenios una suficiencia que no lleve a estos momentos de angustia y de estrés energético”, afirmó.
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Diversificar las fuentes y fortalecer la generación propia
De igual manera, Vianna Maino, exministra de Telecomunicaciones y de la Sociedad de la Información (MINTEL) y especialista en proyectos de inversión en sectores estratégicos, puso el foco en las alternativas que tienen las industrias para mantener sus operaciones cuando dejan de recibir energía de la red; señaló que las compañías que ya disponen de generadores pueden utilizarlos como una respuesta inmediata, aunque advirtió que aumentar la generación propia también implica costos para las empresas.
Maino consideró que en el corto plazo el Estado también debería facilitar las condiciones para que las empresas puedan ampliar sus sistemas de generación, mientras que en el largo plazo la discusión debería centrarse en proyectos estructurales.
En ese punto planteó que no basta con aumentar la generación si la infraestructura de transmisión y distribución no permite llevar esa electricidad hasta los puntos donde existe demanda.
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