Momentos de angustia y desesperación vivió el periodista Miguel Ángel Pérez, uno de los pocos sobrevivientes del fatal choque entre dos trenes de alta velocidad ocurrido este miércoles en la provincia española de Toledo.
El siniestro ocurrió cerca de la estación de la población de Urda, entre un tren de alta velocidad (Ave) del operador público español Renfe y otro de la compañía Iryo.
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El Ave, con 378 pasajeros, circulaba hacia la ciudad sureña de Sevilla cuando embistió por detrás al Iryo, con 174 personas a bordo (incluido un bebé), y que se encontraba detenido en la vía.
Según fuentes del Ministerio de Transportes, el choque provocó el descarrilamiento de dos vagones de este último tren y su caída por un barranco.
Al menos 68 personas han muerto y más de 70 han resultado heridas. Sin embargo, los servicios de emergencia siguen buscando cuerpos con ayuda de perros entrenados y podrían “aparecer aún más” cadáveres, aseguró Emiliano García-Page, presidente de la comunidad autónoma de Castilla-La Mancha, a la que pertenece la provincia de Toledo.
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Sobreviviente narra cómo ocurrió el choque
El periodista Miguel Ángel Pérez, quien viajaba desde Madrid hasta Sevilla para participar de la grabación de un programa de televisión con compañeros, narró que logró salvarse porque iba en el último vagón del tren Ave.
Relató que el impacto fue repentino y de gran intensidad. “Como si chocaras con algo a 200 kilómetros por hora en seco, o sea, se nota un frenazo gigantesco y como si chocaras con una montaña”, explicó durante otra entrevista con Noticias Caracol.
Posteriormente, el tren empezó a salirse de la vía y Miguel Ángel pensó que su vida había terminado. “Te da esa sensación que dices, bueno, pues aquí se ha terminado todo. Ya piensas en tu familia, en tus amigos... Horrible, horrible”, manifestó el comunicador de Capital Radio.
Además, recordó que, antes del accidente, el tren paró por 15 minutos porque había una “sobrecarga en la vía”. Después de esa pausa, el convoy retomó el viaje, sin esperar que más adelante ocurriría una tragedia.
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¿Cuál es el origen del choque de trenes en Toledo?
Las autoridades españolas informaron que a las 08:30 horas se cayó el sistema de seguridad LZB -que sólo funciona ya en la línea de alta velocidad Madrid-Sevilla, porque en el resto ya está instalado uno más moderno ERTMS- y después el centro de control del operador ferroviario Adif decidió reanudar la marcha “con un tren detenido y una señal roja a la entrada de la estación de Urda”.
La caída del sistema provocó la detención de, al menos, seis trenes y seis minutos después, a las 08:36 horas, se dio la autorización al maquinista de retomar la marcha del Ave, que recorrió unos 25 kilómetros hasta las 08:53 horas, cuando embistió al Iryo que estaba parado en la vía.
La decisión “a todas luces errónea” del centro de control de ordenar al Ave de Renfe que reanudara la marcha a pesar de que el Iryo estaba parado más adelante es “inexplicable”, dijo el ministro de Transportes, Óscar Puente, en una comparecencia ante los medios.
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Se ordenó reanudar la marcha sin una limitación de velocidad. “Esa es la decisión que se toma desde el centro de control y es el origen del accidente”, aseguró el ministro.
Por su parte, el vocal de la Asociación de Ingenieros de Caminos Ramiro Aurin explicó a EFE que “lo más probable” es que el accidente se haya debido a “un error humano” que provocó que el Ave que circulaba a 200 km/h chocase con el Iryo que estaba parado.