Nuevos detalles revelan la gravedad del incidente registrado el pasado 30 de septiembre en un vuelo de la aerolínea FlyDubai con destino a Tel Aviv. La Inteligencia de Israel investiga al copiloto Hamam al-Hammami por un presunto intento de secuestrar y estrellar la aeronave en el aeropuerto internacional Ben Gurion.
El hecho ocurrió a bordo de un vuelo que transportaba a 174 personas, de las cuales 166 eran de nacionalidad israelí. La nave debió realizar un aterrizaje de emergencia en Arabia Saudita luego de que se produjera una agresión física contra el piloto en plena cabina de mando.
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Agentes de Inteligencia de Israel se trasladaron a Emiratos Árabes Unidos para participar en los interrogatorios al sospechoso. El primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, calificó inicialmente el suceso como un intento de atentado y no como un altercado fortuito entre la tripulación.
Vuelos de reconocimiento y perfil del sospechoso
Al-Hammami, ciudadano de Omán de madre siria, residió durante años en Emiratos Árabes Unidos y llevaba ocho meses laborando para FlyDubai. Reportes del medio israelí Channel 12 indican que el copiloto operó varias frecuencias previas hacia Tel Aviv con el propósito de analizar el terreno y planificar la acción.
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Según fuentes citadas por la cadena CNN, los primeros indicios sugieren que el individuo actuó de manera solitaria. Hasta el momento, los organismos de seguridad no han identificado nexos directos con organizaciones terroristas que hayan financiado o coordinado el ataque.
Diarios locales señalaron además que el sospechoso contempló ejecutar el plan en un vuelo anterior realizado a inicios de este año. Sin embargo, desistió de la acción debido a la presencia de un conocido a bordo de la aeronave en esa oportunidad.