Lo que comenzó como un viaje rutinario entre Dubái y Tel Aviv se transformó en una pesadilla a 34.000 pies de altura. El vuelo FZ1073 de FlyDubai, un Boeing 737MAX con 174 pasajeros a bordo, sufrió una caída libre de 17.000 pies en apenas un minuto tras registrarse un violento altercado en la cabina de mando. La aeronave, que sobrevolaba el norte de Arabia Saudita, logró aterrizar de emergencia en el aeropuerto de Tabuk.
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Mientras la aerolínea maneja la versión de un "altercado", el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, calificó el suceso de intento de atentado terrorista. Afortunadamente, no se reportaron fallecidos, aunque ambos pilotos debieron ser hospitalizados de urgencia.
Dos versiones encontradas: ¿Altercado laboral o intento de atentado yihadista?
El epicentro de la crisis ocurrió detrás de la puerta blindada de la cabina de mando o cockpit. Según la reconstrucción de los hechos y las declaraciones oficiales, las posturas difieren drásticamente:
Así se vivió la caída libre y el milagroso rescate a bordo
Los datos de rastreo de Flightradar24 confirman que el avión emitió el código de emergencia general (7700) y posteriormente el de interferencia ilícita (7500). Testigos a bordo relataron momentos de profundo pánico al ver al comandante ensangrentado fuera de la cabina y al avión fuera de control.
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El desenlace fatal se evitó gracias a la intervención combinada de pasajeros, tripulantes y pilotos de FlyDubai que viajaban como pasajeros. Tras lograr abrir la puerta blindada y, según la aerolínea, fueron ellos quienes estabilizaron el avión, lo desviaron y lo aterrizaron en Tabuk. Su número no ha sido precisado.
Sin esa coincidencia, el desenlace pudo ser otro. Llevar un avión hasta un aeropuerto y aterrizarlo exige conocer la navegación, las velocidades de referencia y los procedimientos de aproximación, algo fuera del alcance del común de los pasajeros.
¿Cómo fue la repatriación de los pasajeros desde un país con el que Israel no tiene relaciones?
Arabia Saudita no mantiene relaciones diplomáticas con Israel. Tampoco Omán. Aun así, las autoridades saudíes autorizaron el aterrizaje, atendieron a los pasajeros y coordinaron su salida. Un pasajero dijo al diario Haaretz que les dieron almuerzo y que el trato fue "más allá" de lo esperado.
Pero la repatriación no fue fácil. Según una fuente citada por Haaretz, Riad negó el aterrizaje de un avión militar israelí. FlyDubai envió un avión de reemplazo cuya tripulación, según The Jerusalem Post, fue aprobada por el Mossad, el servicio de inteligencia judío. El vuelo de rescate despegó de Tabuk a las 17h40, hora local, y aterrizó en el aeropuerto Ben Gurión cerca de las 18h34, hora de Israel. El primer ministro Benjamin Netanyahu recibió a los pasajeros en la pista.
La ruta Dubái–Tel Aviv existe desde el 26 de noviembre de 2020, fruto de los Acuerdos de Abraham que normalizaron las relaciones entre Israel y Emiratos Árabes Unidos. Es una de las más utilizadas por turistas israelíes.
Tuvo algo que ver el cuestionado modelo Boeing 737MAX?
Los accidentes de Lion Air, en 2018, y de Ethiopian Airlines, en 2019, dejaron 346 muertos y mantuvieron a la todos los Boeing 737MAX en tierra durante cerca de 20 meses por fallas en su sistema de control de vuelo.
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En el caso del FZ1073 de FlyDubai, ninguna de las fuentes oficiales apunta a una falla técnica. No hubo despresurización, humo, fuego ni turbulencia. La emergencia se originó en una agresión dentro de la cabina.
Lo que sí está bajo análisis es la increíble resistencia del avión. Los datos de velocidad registrados por Flightradar24 muestran que llegó a los 1.092 kilómetros por hora durante la caída, lo que, según analistas aeronáuticos, supera los límites de diseño del aparato. La aeronave rompió la velocidad del sonido.
Fotografías difundidas tras el aterrizaje, publicadas por The Times of Israel, muestran la ruptura del timón de dirección en el estabilizador vertical. Para los expertos el daño es compatible con un exceso de velocidad.
El avión, con matrícula A6-FKF y fabricado en noviembre de 2022, continuó volando pese a la dificultad que tenía para realizar giros a la izquierda o a la derecha.
Las cuatro grandes incógnitas que deja el caso del Boeing 737MAX
El incidente ha abierto un intenso debate internacional sobre la seguridad en la aviación comercial, superando el historial poco afortunado que ya carga el 737MAX de la Boeing. Actualmente, la investigación gira en torno a cuatro ejes críticos:
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Quedan pendientes además, el móvil, el origen del arma, los antecedentes y la acreditación del copiloto, el estado de salud de ambos pilotos y el contenido de las cajas negras. De esas respuestas dependerá si el vuelo FZ1073 se registra como un caso de terrorismo, como una crisis individual dentro de la cabina, o como algo que todavía no tiene nombre.