El presidente estadounidense, Donald Trump, llegó al estadio Nueva York/Nueva Jersey, donde se disputa este domingo 19 de julio la final de la Copa Mundial entre Argentina y España.
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Este último encuentro se juega en el MetLife Stadium en East Rutherford y es el primero del torneo coorganizado por Canadá, Estados Unidos y México al que asista Trump, quien debe entregar el domingo el trofeo al vencedor.
"Es difícil apostar contra Messi"
Antes del partido, Trump dijo que aunque no tiene favoritos "es difícil apostar contra Messi".
"El presidente de Argentina es buen amigo mío, ha hecho un gran trabajo. Pero lo que puedo decir es que es difícil apostar contra (Lionel) Messi", dijo Trump poco antes del partido a Fox Sports.
"No voy a elegir favoritos. Solo se que no apostaría contra Messi. Es grande", añadió el mandatario.
Trump ocupará un lugar central en la tribuna de autoridades junto al presidente de la FIFA, Giani Infantino, el rey de España, Felipe VI, y los presidentes de México, Claudia Sheinbaum, y de Canadá, Mark Carney.
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Las polémicas de Trump
Pero pese a haberse mantenido alejado de los terrenos de juego, el presidente estadounidense también provocó una polémica cuando confirmó que llamó a su amigo y presidente de la FIFA, el italosuizo Gianni Infantino, para pedir que se anulara la tarjeta roja infligida a un jugador del Team USA, Folarin Balogun.
Esa decisión permitió al atacante disputar el partido contra Bélgica en octavos de final, finalmente ganado 4-1 por Bélgica.
Pese a las críticas que ponían en duda la equidad de la competencia, el presidente estadounidense consideró que el Mundial 2026 "ha sido quizás el evento deportivo más exitoso de la historia".
"Ha sido increíble", se alegró Trump el viernes durante una recepción de la FIFA en la Trump Tower, en Nueva York.
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También afirmó que el Mundial ha contribuido a popularizar el "soccer" en Estados Unidos, donde el béisbol, el básquetbol y el fútbol americano se mantienen como los deportes más seguidos.
"Se ha demostrado que somos un país de fútbol y creo que se va a mantener", aseguró Trump.
También en tensión con Washington, los dirigentes de los países coanfitriones, la presidenta mexicana, Claudia Sheinbaum, y el primer ministro canadiense, Mark Carney, estarán presentes en el estadio.
Trump ha amenazado con imponer nuevos aranceles a Canadá, al que acusa de "negligencia deliberada" debido a los incendios forestales que han provocado la llegada de humo y cenizas hasta Estados Unidos, un hecho que genera dudas sobre la calidad del aire que será respirado durante la final del Mundial, en un estadio a cielo abierto.
Las relaciones también se mantienen tensas con México debido a la represión contra la inmigración por parte de la adminsitración estadounidense, que amenaza con intervenir militarmente contra los narcotraficantes en México.
El último encuentro entre los dirigentes estadounidense, canadiense y mexicano se dio durante el sorteo del Mundial, en diciembre de 2025 en Washington.
El presidente republicano, que ha recibido a Gianni Infantino en numerosas ocasiones desde su regreso al poder en enero de 2025, evocó con tono bromista su deseo de ver a Estados Unidos celebrando un Mundial junto a China.
"Esta vez, dejaremos de lado a México y Canadá", lanzó.