Un hallazgo casual en la costa de Cornualles reveló uno de los cementerios más antiguos del Reino Unido. Arthur, de 7 años, recogía en Lizard Point, en el sur de Inglaterra, lo que creía que era una pieza de tiburón. En realidad, había encontrado restos óseos de hace tres siglos.
El National Trust —organización británica dedicada al patrimonio— confirmó que los dientes pertenecen a víctimas de un naufragio ocurrido en 1721. La erosión constante en Lizard Point hizo que fragmentos de mandíbulas, cráneos y dientes humanos emergieran tras siglos sepultados.
Cómo un diente reveló un cementerio de 300 años
Arthur entregó su descubrimiento a Ken Wallace, voluntario del National Trust y dentista jubilado, quien identificó que se trataba de restos humanos. Una evaluación realizada por la policía local confirmó la naturaleza arqueológica del hallazgo.
El National Trust compartió en Instagram una publicación en la que aparecía Arthur con el diente en la mano y que mencionaba la ubicación en Lizard Point y la relevancia del descubrimiento. La publicación llevó al equipo a investigar más a fondo la zona costera.
El arqueólogo Jim Parry llegó primero al sitio. En su inspección inicial localizó fragmentos adicionales: partes de mandíbulas, dientes y pedazos de cráneo que indicaban la presencia de al menos un cuerpo.
El hallazgo aislado se convirtió en el descubrimiento de un sitio de entierro múltiple durante una excavación de una semana realizada en noviembre de 2025.
Vínculo con el navío Royal Anne Galley
La posición de los cuerpos y la forma en que fueron sepultados sugirieron a los investigadores que se trataba de víctimas de un desastre marítimo. Los análisis de laboratorio determinaron que los huesos datan del inicio de la década de 1720 y pertenecen a un mismo evento catastrófico, no a entierros realizados en distintas épocas.
El navío Royal Anne Galley naufragó cerca de Lizard Point en 1721, y más de 200 personas murieron. Hasta el momento, los arqueólogos han identificado esqueletos de 12 individuos. Las estimaciones indican que aún quedan entre 20 y 25 cuerpos en el lugar.
Uno de los esqueletos presentaba desgaste singular en los dientes frontales, típico de quienes usaban de forma prolongada pipas de arcilla.
Fase final del rescate de restos
El equipo del National Trust regresó a la costa en septiembre para completar la extracción de los cuerpos restantes. Los especialistas planean limpiar, catalogar y analizar las osamentas para obtener más información sobre las circunstancias del hundimiento de la embarcación y la identidad de las víctimas.













