Una bióloga evolucionista convirtió en secreto una habitación de hotel de US$ 80 en un laboratorio improvisado, en busca de algas de pantano. El descubrimiento, realizado en Nags Head, Carolina del Norte, podría ayudar a explicar cómo comenzó la vida fotosintética en la Tierra hace 1,5 billones de años.
Julia Van Etten y su equipo encontraron dos nuevas especies de un organismo unicelular llamado Paulinella en el agua del pantano que recolectaron durante una expedición en la primavera de 2025. El hallazgo eleva a seis el número de especies fotosintéticas conocidas de este microbio, cuya estructura única en forma de granada contiene compartimentos verdes alargados en su interior.
El trabajo fue publicado en el Journal of Phycology.

Por qué este microbio es crucial para entender la vida
La mayor parte de la vida fotosintética compleja del planeta —desde los árboles gigantes hasta los helechos y las algas— se originó en un evento ocurrido hace 1,5 billones de años. Entonces, una célula engulló una bacteria fotosintética y la transformó en un compartimento generador de energía, lo que los científicos denominan «orgánulo».
El mismo proceso de fusión ocurrió por segunda vez, de manera independiente, en este organismo hace aproximadamente 100 millones de años.
Este segundo evento es mucho más reciente en términos evolutivos. Por lo que el estudio de este microbio ofrece a los investigadores una ventana para comprender ese primer momento: cuando el planeta comenzó a transformarse en un lugar con vida.
Una perspectiva única en la evolución
Angela Oliverio, bióloga de la Universidad de Syracuse que no participó en el estudio, indicó que el primer evento fotosintético es demasiado antiguo para ser estudiado directamente. Sin embargo, el proceso aún está incompleto en este organismo, lo que permite a los científicos observar una versión parcial del acontecimiento que cambió la historia de la vida en la Tierra.
Oliverio señaló que este organismo representa el único otro caso conocido en el que ocurrió este evento evolutivo fortuito. Los investigadores esperan utilizar estos hallazgos para entender una de las transiciones más fundamentales en la historia de la vida de nuestro planeta y. Posiblemente, obtener pistas sobre cómo podría surgir vida en otros lugares del universo.
El trabajo también podría ofrecer información práctica sobre cómo crear organismos fotosintéticos desde cero.
Orígenes de un descubrimiento singular
El biólogo alemán Robert Lauterborn descubrió la primera especie de este organismo el 24 de diciembre de 1894, en sedimentos de un tramo represado del río Reno. Lauterborn nombró al género en honor a su madrastra, Pauline. El descubrimiento reciente muestra el papel de la curiosidad, la perseverancia y la colaboración entre investigadores.














