Un ciberataque afectó los sistemas de refrigeración de más de 300 supermercados en Francia durante la noche del 11 al 12 de octubre.
Los atacantes manipularon de forma remota los controles de temperatura de las heladeras y los congeladores, lo que provocó la pérdida de alimentos frescos y congelados y generó perjuicios económicos estimados en millones de euros.
Entre las cadenas afectadas se encuentran Intermarché, Carrefour Market, Coopérative U, Monoprix y E.Leclerc. Las autoridades francesas iniciaron una investigación para determinar cómo se produjo la intrusión e identificar a los responsables.
Cómo fue el ciberataque contra los supermercados franceses
Los atacantes consiguieron acceder a distancia a los controladores de refrigeración y activar el ciclo de descongelamiento automático. Como consecuencia, la temperatura de algunos equipos aumentó hasta alcanzar los 50 grados Celsius, muy por encima de los niveles necesarios para conservar productos perecederos. Esto obligó a desechar mercancías que ya no podían garantizarse como aptas para el consumo.
También se reportaron incidentes relacionados con el sobrecalentamiento de equipos, incluidos principios de incendio, que forman parte de las investigaciones en curso.
Dominique Schelcher, presidente de Coopérative U, calificó el episodio como inédito. La compañía confirmó que varios de sus establecimientos resultaron afectados y que trabajaba con especialistas para restablecer el funcionamiento de las instalaciones.
Las vulnerabilidades de los sistemas de refrigeración
Las primeras investigaciones identificaron posibles fallas de seguridad en equipos de control conectados a Internet. El especialista en ciberseguridad Baptiste Robert, de Predicta Lab, detectó más de 2.700 dispositivos de Danfoss expuestos en línea, aproximadamente 1.500 de ellos en Francia.
Danfoss explicó que algunos equipos utilizaban versiones antiguas de software que ya no podían actualizarse para incorporar nuevas protecciones. La empresa recomendó mantener actualizados los sistemas compatibles y limitar la exposición de los dispositivos conectados.
El incidente puso de relieve los riesgos que supone conectar infraestructuras físicas a redes informáticas sin medidas de protección adecuadas. En los supermercados, estos sistemas son esenciales para conservar los alimentos y mantener la cadena de frío.
La Fiscalía de París investiga el ataque para determinar el método utilizado, evaluar los daños y establecer las posibles responsabilidades. Hasta el momento, no se había identificado públicamente a los responsables.













