Un sencillo truco de cocina puede ayudar a reducir los derrames de agua durante la cocción y solo requiere una pinza de madera.
La técnica, que ha ganado popularidad en redes sociales, consiste en colocar una pinza de madera entre el borde de la olla y la tapa, de modo que quede una pequeña abertura para facilitar la salida del vapor.
El principio es simple: al impedir que la tapa quede completamente cerrada, parte del vapor puede escapar y se reduce la posibilidad de que el agua o la espuma acumulada termine desbordándose sobre la cocina.
Cómo utilizar este truco
Para ponerlo en práctica, es importante utilizar una pinza de madera limpia y destinada al uso en la cocina. Debe colocarse de manera estable entre el borde de la olla y la tapa, creando una pequeña separación.
La técnica puede utilizarse en ollas convencionales, pero no debe aplicarse a ollas a presión. Estos recipientes funcionan mediante un sistema de cierre hermético y no deben modificarse ni utilizarse con la tapa abierta o bloqueada de forma incorrecta.
En una olla convencional, dejar una pequeña abertura puede facilitar la salida del vapor durante la cocción. Aun así, es importante vigilar la preparación, especialmente cuando se cocinan alimentos que producen abundante espuma.
¿Por qué puede ayudar a evitar los derrames?
Cuando el agua hierve, el vapor y las burbujas pueden acumularse bajo la tapa, especialmente al cocinar alimentos como pasta. Si el líquido y la espuma alcanzan el borde del recipiente, pueden terminar desbordándose.
La pequeña abertura creada por la pinza permite que parte del vapor salga y puede reducir la acumulación de presión y espuma bajo la tapa. Sin embargo, el método no elimina por completo el riesgo de derrames, por lo que el fuego y la cantidad de agua también deben controlarse.
Además de ayudar a mantener la cocina más limpia, esta práctica puede resultar útil como recurso para controlar mejor determinadas cocciones.
Colocar una pinza de madera entre la olla y la tapa es, por tanto, un recurso simple que puede ayudar a reducir los derrames durante algunas preparaciones. No sustituye la supervisión de la cocción, pero puede ser una alternativa en ollas convencionales.













