Maye Musk, de 78 años, duerme en el garaje de su hijo Elon cuando lo visita en Starbase, el centro desde donde despegan los cohetes de SpaceX. La modelo y nutricionista no se queja de las condiciones austeras y considera que tener un techo sobre la cabeza le basta como lujo.
Una infancia en el desierto del Kalahari moldeó su relación con el confort material desde muy joven. Maye creció acampando en esa región árida de África. Según relató, esa experiencia la volvió indiferente a las comodidades y le enseñó a valorar lo esencial por encima de cualquier lujo.
De madre sola a modelo reconocida
Tras separarse de Errol Musk, padre de Elon, Kimbal y Tosca, Maye asumió sola la responsabilidad de criar a los tres hijos. Vivió en Sudáfrica durante años y posteriormente se trasladó a Toronto, Canadá, donde trabajó en diversos empleos para sostener a la familia, entre ellos nutricionista particular, profesora de nutrición y modelo.
A los 50 años tomó una decisión que transformaría su carrera: mudarse a Nueva York para dedicarse de lleno al modelaje. Eligió esa ciudad porque sus habitantes, según explicó, caminan rápido, hablan rápido y piensan rápido, lo que la ayudaba a mantenerse enfocada en el trabajo.
En 2022, se convirtió en la mujer de mayor edad en aparecer en la edición de traje de baño de Sports Illustrated. También es imagen de la marca CoverGirl.
Las acusaciones contra Errol Musk
En su libro de memorias Timeless: The Art of Reinvention and Resilience at Any Age, Maye describe los abusos físicos y emocionales que, según ella, ejercía su exesposo. El testimonio se suma a denuncias de abuso sexual infantil documentadas en investigaciones recientes sobre Errol Musk.
Una investigación del New York Times publicada en septiembre de 2025 documentó acusaciones de abuso sexual infantil contra Errol, basadas en expedientes judiciales, registros policiales y relatos de familiares. Cinco hijos e hijastros de Errol reportaron episodios en Sudáfrica y California.













