Angelina Jolie mantiene desde hace más de dos décadas un vínculo especial con Camboya. En 2003, la actriz compró 39 hectáreas de bosque en el país y, con el tiempo, amplió su proyecto de conservación hasta abarcar una extensa zona protegida.
Esta historia contrasta marcadamente con el lujoso mundo asociado a Brad Pitt, su exmarido, cuyos viajes están vinculados a algunos de los hoteles más exclusivos del mundo.
Angelina Jolie compró un bosque en Camboya
La relación de Angelina Jolie con Camboya comenzó a estrecharse durante el rodaje de Lara Croft: Tomb Raider (2001). La actriz también adoptó allí a su hijo Maddox, nacido en el país.
En 2003, Jolie adquirió una propiedad de 39 hectáreas cerca de Samlaut, una zona que enfrentaba problemas como la tala ilegal y la caza furtiva.

La actriz transformó el terreno en el punto de partida de un proyecto destinado a proteger el entorno y generar oportunidades para las comunidades locales.
A través de la Maddox Jolie-Pitt Foundation, el proyecto fue ampliándose con la adquisición de otras áreas. La iniciativa llegó a involucrar alrededor de 60.000 hectáreas de bosque y acciones relacionadas con la conservación de la fauna y la protección del ecosistema. También se crearon puestos de trabajo para habitantes de la región.
El contraste con los hoteles de lujo
Mientras Jolie mantiene este vínculo con la conservación en Camboya, Brad Pitt forma parte del mundo de las celebridades que frecuentan alojamientos de alta gama.
Un artículo de El Confidencial sobre las habitaciones más exclusivas de hoteles en Festival de San Sebastián ecoge tarifas que pueden alcanzar los 4.000 euros por noche.
El contraste entre ambas historias resulta llamativo: por un lado, el lujo de las suites hoteleras que pueden costar miles de euros por noche; por otro, una propiedad que Angelina Jolie adquirió en Camboya y que terminó vinculada a un proyecto de conservación de gran escala.













