El consumo diario y razonable de café puede convertirse en un gran aliado para el corazón. Tras años de dudas sobre el impacto de la cafeína en la salud cardiovascular, los consensos médicos y científicos respaldados por organismos como la American Heart Association señalan que el café, consumido con moderación, aporta importantes beneficios preventivos para el organismo.
Los beneficios respaldados por la ciencia
El cardiólogo Aurelio Rojas destaca que las personas que consumen café dentro de los parámetros recomendados presentan mejoras significativas en su salud cardiovascular y metabólica.
Tienen hasta un 10% menos de probabilidades de sufrir un ataque cardíaco, un 20% menos de riesgo de padecer un ictus o derrame cerebral, una reducción del 30% en el riesgo de desarrollar diabetes mellitus tipo 2 y menor incidencia de insuficiencia cardíaca y de ciertas arritmias.
Estos efectos positivos se explican principalmente por la alta presencia de polifenoles y antioxidantes en el café. Compuestos como el ácido clorogénico ayudan a mejorar el funcionamiento de los vasos sanguíneos, reducen la inflamación sistémica y favorecen la sensibilidad a la insulina.
Las claves para un consumo saludable
Para obtener estos beneficios sin poner en riesgo la salud, los especialistas enfatizan tres reglas fundamentales:
- Moderación en la cantidad: El consumo ideal se sitúa entre 2 y 5 tazas de café al día, asegurándose de no superar el límite de 400 miligramos de cafeína diarios. Aumentar esta cantidad no multiplica los beneficios e incluso puede resultar perjudicial («más no es mejor»).
- Método de preparación (café filtrado): Es preferible optar por café elaborado con filtro de papel. Las preparaciones sin filtrar (como el café de prensa francesa, turco o hervido) conservan diterpenos como el cafestol y el kahweol, sustancias que pueden elevar los niveles de colesterol LDL (conocido como «colesterol malo»).
- Estilo de vida integral: El café funciona como un complemento positivo solo si se enmarca dentro de hábitos saludables, evitando el exceso de azúcares o cremas ultraprocesadas.













