Jeff Bezos, fundador de Amazon y de la empresa aeroespacial Blue Origin, planteó la posibilidad de que millones de personas vivan en el espacio antes de 2045.
La predicción fue presentada durante la Italian Tech Week de 2025 y forma parte de su visión sobre el futuro de la humanidad más allá de la Tierra.
Su propuesta se relaciona con el desarrollo de infraestructuras espaciales y el avance de tecnologías que podrían facilitar la vida fuera del planeta. Sin embargo, alcanzar ese escenario dependerá de superar importantes desafíos técnicos, económicos y logísticos.
El papel de la tecnología en la expansión espacial
Bezos considera que los avances tecnológicos, especialmente en inteligencia artificial (IA) y robótica, pueden contribuir al desarrollo de infraestructuras en el espacio. Los sistemas automatizados permitirían realizar determinadas tareas sin exponer directamente a los seres humanos a entornos peligrosos.
Los robots podrían intervenir en la construcción y el mantenimiento de instalaciones, así como en otras operaciones que requieren precisión. La automatización también podría ayudar a reducir algunos costes operativos, aunque el transporte de materiales, el suministro de energía y el mantenimiento de las instalaciones seguirían representando desafíos importantes.
Vivir en el espacio como una elección
En la visión de Bezos, las futuras generaciones podrían elegir vivir fuera de la Tierra por motivos personales, profesionales o científicos, en lugar de hacerlo exclusivamente por necesidad.
Para que esa posibilidad se concrete, sería necesario desarrollar hábitats capaces de proporcionar aire, agua, alimentos y protección frente a la radiación. También habría que garantizar el acceso a servicios esenciales y establecer sistemas fiables para gestionar los residuos y mantener las instalaciones.
IA y desarrollo económico
Bezos también ha destacado el potencial económico de la IA y su capacidad para transformar diferentes sectores. La automatización podría aumentar la productividad y facilitar el desarrollo de nuevas actividades industriales, incluidas algunas relacionadas con la exploración espacial.
Esta visión vincula el crecimiento económico con la posibilidad de ampliar la presencia humana más allá de la Tierra. Sin embargo, la magnitud de esos beneficios dependerá de cómo evolucionen las tecnologías y de los costes asociados a su implementación.
La propuesta de Bezos plantea un escenario ambicioso para las próximas décadas. Aunque los avances en IA, robótica y exploración espacial pueden ampliar las posibilidades de la actividad humana, todavía existen obstáculos que impiden considerar la vida de millones de personas en el espacio antes de 2045 como una meta cercana o garantizada.













