La lluvia de meteoros Oriónidas, asociada a los restos del cometa Halley, ofrece cada octubre la oportunidad de observar destellos luminosos en el cielo nocturno.
El fenómeno se produce cuando la Tierra atraviesa partículas de polvo y roca que el cometa ha dejado a lo largo de su trayectoria alrededor del Sol. las Oriónidas alcanzan habitualmente su máxima actividad entre el 21 y el 22 de octubre (este miércoles y jueves).
El cometa Halley completa una órbita alrededor del Sol aproximadamente cada 76 años y también está relacionado con las Eta Acuáridas, otra lluvia de meteoros que se produce en mayo. Su próximo regreso al entorno de la Tierra está previsto para 2061.
Cuándo observar las Oriónidas
Aunque la actividad de esta lluvia de meteoros se extiende desde principios de octubre hasta noviembre, las mejores oportunidades para observarla suelen concentrarse alrededor de su pico de actividad. En condiciones favorables, pueden verse entre 10 y 20 meteoros por hora.
Para mejorar las posibilidades de observación, conviene buscar un lugar oscuro, alejado de las luces artificiales, y esperar a que la vista se adapte a la oscuridad. No se necesitan telescopios ni prismáticos, ya que los meteoros pueden observarse a simple vista.
Dónde mirar para encontrar los meteoros
El radiante de las Oriónidas, es decir, el punto del cielo desde el que parecen proceder los meteoros, se encuentra en la constelación de Orión, cerca de Betelgeuse.

Sin embargo, no es necesario mirar directamente hacia esa región para observarlos. Los meteoros pueden aparecer en distintas partes del cielo, por lo que resulta más conveniente elegir una zona amplia y mantener la vista en ella.
La altura de Orión y los horarios más favorables varían según la ubicación geográfica. En general, observar durante las últimas horas de la noche y antes del amanecer puede ofrecer buenas condiciones, siempre que el cielo esté despejado y la luz lunar no sea demasiado intensa.
Las Oriónidas permiten contemplar un fenómeno relacionado con uno de los cometas más conocidos de la historia. Con paciencia, un cielo oscuro y condiciones meteorológicas favorables, es posible disfrutar de este espectáculo astronómico sin equipos especializados.













