Leonardo DiCaprio combina su carrera en Hollywood con inversiones orientadas a la conservación ambiental, y Blackadore Caye es el ejemplo más claro de esa apuesta. La isla de 42 hectáreas. Frente a la costa de Belice, pasó a ser propiedad del actor en 2005, cuando la compró por US$ 1,75 millones para revertir el deterioro que sufría el lugar.
La erosión, la sobrepesca y la degradación de los manglares marcaban el terreno antes de la compra. El plan del actor busca convertir ese territorio dañado en un modelo de turismo responsable que también proteja a las especies marinas.
Un resort pensado para la conservación
El proyecto en Blackadore Caye combina hospedaje de lujo con estándares ambientales estrictos. DiCaprio adquirió la propiedad con la propuesta de desarrollar una infraestructura basada en energías renovables. El proyecto tiene medidas para proteger el hábitat de los manatíes y crear áreas de preservación para especies marinas.
El plan también contempla recuperar manglares y crear refugios para tortugas marinas. Organizaciones ambientalistas y comunidades costeras objetaron el proyecto por temor al impacto de la construcción, y sus objeciones retrasaron buena parte del proceso de aprobación.
El vínculo del actor con Belice
El interés de DiCaprio por la conservación ambiental lo llevó a comprar Blackadore Caye en 2005, con el objetivo de revertir su deterioro. Ese primer contacto con el ecosistema marino se convirtió en un proyecto de largo plazo que combina negocio turístico y restauración ambiental en un mismo terreno.
Conservación que llega hasta Sudamérica
El compromiso ambiental del actor no se limita al Caribe. En Brasil, DiCaprio ha visitado biomas como la Amazonia, el Cerrado y el Pantanal, y ha apoyado iniciativas de protección de la fauna local.
En el Pantanal, DiCaprio usa como base el Refugio Ecológico Caimán, en Miranda, Mato Grosso do Sul, una propiedad de 53 mil hectáreas que mantiene una Reserva Particular del Patrimonio Natural.
Allí funciona el Instituto Arara Azul, dedicado a proteger a los guacamayos azules y su hábitat, junto con el Onçafari, que actúa en la conservación e investigación de jaguares.













