Benín es un pequeño país de África Occidental que llamó la atención del mundo por su encuentro con la selección argentina el pasado martes (6).
Sin embargo, detrás de su presencia en el fútbol internacional existe un territorio con una marcada diversidad cultural y lingüística.
Dónde queda Benín
Benín está ubicado en África occidental, sobre la costa del golfo de Guinea. El país limita con Togo al oeste, Nigeria al este y Burkina Faso y Níger al norte. Además, cuenta con aproximadamente 121 kilómetros de costa sobre el océano Atlántico.
Su territorio tiene unos 113.000 kilómetros cuadrados, una superficie aproximadamente 24 veces menor que la de Argentina. A pesar de su reducido tamaño, Benín tiene una población estimada de 14,8 millones de habitantes, según los últimos datos disponibles del Banco Mundial.

La capital oficial es Porto-Novo, mientras que Cotonú funciona como sede del Gobierno y se destaca como uno de los principales centros económicos del país.
Por qué en Benín se hablan 55 idiomas
Una de las principales particularidades de Benín es su diversidad lingüística. Aunque el francés es el idioma oficial, en el país se hablan 55 lenguas diferentes.
Entre los idiomas locales se encuentran el fon y el yoruba, especialmente presentes en el sur, mientras que en las regiones del norte también tienen relevancia lenguas como el bariba y el dendi. Esta variedad está relacionada con la presencia de numerosas comunidades y grupos culturales dentro del territorio.

El uso del francés está vinculado con la historia colonial del país. Benín fue colonia francesa y obtuvo su independencia el 1 de agosto de 1960, cuando todavía se denominaba Dahomey. En 1975 adoptó oficialmente el nombre de Benín.
Cómo es Benín en el fútbol
La selección de Benín todavía busca consolidarse entre los principales equipos de África. El combinado nacional ocupa el puesto 93 del ranking FIFA y nunca consiguió clasificarse para una Copa del Mundo.
Su mejor actuación en la Copa Africana de Naciones se produjo en 2019, cuando alcanzó los cuartos de final. El enfrentamiento con Argentina representó, además, una oportunidad destacada para la selección africana, especialmente por tratarse del partido que marcó la despedida de Lionel Messi de la Albiceleste.













