El 2 de agosto de 2027, el cielo se oscurecerá durante más de seis minutos en varios puntos del planeta, durante el eclipse solar total más largo del siglo XXI. Cerca de Luxor, en Egipto, la totalidad se extenderá 6 minutos y 22 segundos, un lapso que no se repetirá en la Tierra entre 1991 y 2114.
La sombra lunar recorrerá Europa, África y Oriente Medio antes de desvanecerse. España, Marruecos, Argelia, Túnez, Libia, Egipto, Sudán, Arabia Saudita, Yemen y Somalia quedan dentro del trayecto principal de oscuridad total.
Una franja de oscuridad total angosta
La ubicación exacta del observador marcará la diferencia entre ver el espectáculo entero o solo una versión parcial. El punto de mayor duración se ubicará sobre tierra firme cerca de Luxor, en Egipto, lo que facilita la observación para quienes planeen desplazarse hasta la zona de totalidad.
Quién podrá verlo de forma parcial
Fuera de ese corredor, el fenómeno se apreciará como un eclipse parcial en una superficie mucho más amplia. Las personas en Europa, África, el sur de Asia y el este de América del Norte verán cómo la Luna cubre solo un fragmento del disco solar, sin llegar a producir oscuridad total.
Horarios del fenómeno según la hora de Brasilia
Tomando como referencia el huso horario de Brasilia, la fase parcial comenzará a las 04:30 y la totalidad, a las 05:23. La máxima cobertura ocurrirá a las 07:06, e la oscuridad completa terminará a las 08:49 y el eclipse parcial concluirá a las 09:43.
La secuencia responde a la posición geográfica de cada región dentro del recorrido de la sombra. Esta avanza de oeste a este a medida que la Luna se desplaza frente al Sol.
Por qué durará tanto tiempo
La duración excepcional se debe al perigeo, cuando la Luna está más cerca de la Tierra dentro de su órbita. Al aproximarse el satélite, su sombra se agranda y cubre un área de 2,5 millones de kilómetros cuadrados.
Ese mismo mecanismo explica por qué este eclipse superará al ocurrido en abril de 2024 sobre América del Norte, que alcanzó apenas 4 minutos y 28 segundos de totalidad.
El Sol es unas 400 veces más grande que la Luna, pero también está unas 400 veces más lejos. Por eso, ambos astros parecen tener el mismo tamaño vistos desde la Tierra y permiten que la Luna cubra el disco solar por completo.
Cómo se ve el cielo en plena totalidad
Cuando la Luna tapa completamente al Sol, la luz del día cae hasta parecerse a un crepúsculo y algunas estrellas pueden hacerse visibles. La corona solar, esa capa externa del Sol que normalmente queda oculta por el brillo intenso de la superficie, se revela como un anillo luminoso alrededor del disco oscurecido.
Mirar el Sol sin protección adecuada daña la vista de forma permanente. Por lo que observarlo durante la fase parcial exige anteojos certificados bajo la norma ISO 12312-2 o telescopios con filtros solares especializados.
La protección solo puede retirarse en el instante exacto en que el Sol queda completamente cubierto. Quienes se ubiquen dentro de la franja de totalidad podrán quitarse los anteojos durante esos minutos de oscuridad plena.













