Durante trabajos de mantenimiento realizados en 2025 en la zona del atrio de la mezquita de Santa Sofía, en Estambul, personal de la Dirección General de Fundaciones del Ministerio de Cultura y Turismo de Turquia identificó una estructura subterránea de gran interés arqueológico: un túnel de más de 160 metros con varios conductos de agua interconectados.
El hallazgo, realizado durante una intervención rutinaria de limpieza y conservación, ha sido objeto de estudio por parte de especialistas y ha despertado el interés de la comunidad arqueológica.
Un sistema subterráneo histórico
Según las primeras investigaciones, el conjunto podría haber sido utilizado a lo largo de distintas etapas históricas, con indicios que abarcan desde el período bizantino hasta las fases otomana y republicana.
Este sistema se suma a la compleja red subterránea de Estambul, donde estructuras como la cercana Cisterna Basílica ya evidencian el avanzado conocimiento hidráulico de la antigua Constantinopla.

Función del sistema hidráulico
Lejos de tratarse de pasajes ocultos o rutas secretas, los expertos consideran que estos túneles cumplían funciones principalmente técnicas.
Entre ellas, la ventilación, el drenaje y el control de humedad, elementos esenciales para la conservación de edificaciones de gran tamaño como Santa Sofía.
Este tipo de infraestructura refleja el nivel de sofisticación alcanzado en la gestión del agua en distintas etapas de la historia de la ciudad.
Investigación y conservación
Las labores de excavación incluyeron la retirada de más de 1.000 toneladas de sedimentos, lo que permitió acceder a distintas secciones del sistema subterráneo y documentar su estructura.
Actualmente, los arqueólogos continúan analizando el hallazgo con el objetivo de comprender mejor su función y su evolución a lo largo del tiempo, así como su relación con otras infraestructuras hidráulicas de la ciudad.
Los resultados preliminares han sido publicados en la revista científica Open Archaeology, reforzando la relevancia del descubrimiento en el campo de la arqueología.
El estudio de estas estructuras no solo contribuye al conocimiento histórico de Estambul, sino que también aporta información valiosa para futuras estrategias de conservación de Santa Sofía y su entorno.









