Reducir el consumo de energía se ha convertido en una prioridad para muchas empresas, y la inteligencia artificial (IA) está ganando protagonismo como una herramienta para lograrlo.
En España, distintas compañías ya utilizan sistemas basados en IA para optimizar el uso de la electricidad y disminuir los costos operativos.
Según datos del sector, incluso instalaciones que ya contaban con medidas de eficiencia han registrado ahorros adicionales de entre el 4% y el 5% gracias a plataformas de gestión energética impulsadas por inteligencia artificial.
Cómo la inteligencia artificial optimiza el consumo
Estas plataformas analizan datos en tiempo real y emplean modelos predictivos para ajustar el consumo energético de forma automática.
De este modo, pueden anticipar picos de demanda, optimizar el funcionamiento de los equipos y reducir el desperdicio de energía.
Empresas como Serveo y Schneider Electric ya aplican estas tecnologías tanto en edificios públicos como en instalaciones industriales, con el objetivo de mejorar la eficiencia operativa.
Aplicaciones en edificios e industrias
En España, la IA se utiliza en distintos entornos, desde edificios administrativos hasta sistemas de alumbrado público. Serveo, por ejemplo, combina dispositivos del Internet de las Cosas (IoT) con datos meteorológicos para prever los patrones de consumo y adaptar el uso de la energía a las necesidades de cada momento.
Por su parte, Schneider Electric incorpora soluciones como EcoStruxure para supervisar y gestionar la demanda energética en instalaciones industriales.
Según la compañía, estas herramientas pueden contribuir a reducir el consumo entre un 5% y un 15%, dependiendo de las características de cada operación.
Un mercado en crecimiento
Los edificios representan cerca del 30% del consumo energético mundial, por lo que mejorar su eficiencia se ha convertido en uno de los principales desafíos para reducir el gasto y las emisiones.
En este contexto, la inteligencia artificial se perfila como una tecnología con un amplio potencial para optimizar el uso de los recursos.
A medida que estas soluciones evolucionan y se integran en más sectores, podrían desempeñar un papel cada vez más relevante en la gestión energética de empresas, ciudades e infraestructuras.
*Este artículo se elaboró utilizando información del sitio web El Confidencial.









