En 2022, las enfermedades cardiovasculares se convirtieron en la principal causa de muerte entre los adultos hispanos en Estados Unidos, superando al cáncer.
Un nuevo informe científico de la American Heart Association señala que varios factores de riesgo, como la obesidad, la diabetes tipo 2 y la hipertensión, aparecen a edades más tempranas en esta población.
El análisis también destaca diferencias importantes entre los distintos grupos de origen hispano, por lo que los riesgos cardiovasculares no se distribuyen de la misma manera en toda la población.
¿Por qué aumentan los riesgos cardiovasculares?
Cerca del 46% de los adultos hispanos tienen obesidad, mientras que la diabetes tipo 2 afecta al 15,5% y la hipertensión a aproximadamente el 44%. En el caso de la diabetes, la prevalencia es casi el doble que entre los adultos blancos.
Estos factores pueden aparecer antes en la vida y están relacionados con diagnósticos cardiovasculares a edades más tempranas.
Los adultos hispanos reciben, en promedio, un diagnóstico de insuficiencia cardíaca entre ocho y nueve años antes que los adultos blancos.
El primer accidente cerebrovascular también ocurre antes, con una edad media cercana a los 67 años, frente a entre 73 y 75 años entre los adultos blancos.
Diferencias entre las comunidades hispanas
El término “hispano” reúne a poblaciones con características y perfiles de riesgo diferentes. Según el informe, las tasas de obesidad son más altas entre las personas de origen puertorriqueño y dominicano, mientras que la diabetes presenta una mayor prevalencia entre los grupos mexicano y puertorriqueño.
La hipertensión, por su parte, alcanza las tasas más elevadas entre personas de origen puertorriqueño, cubano y dominicano.
El llamado “paradojo hispano”
Durante años, los investigadores observaron que los adultos hispanos presentaban algunos factores de riesgo cardiovasculares con mayor frecuencia, pero registraban tasas de mortalidad cardiovascular inferiores a las de los adultos blancos. Este fenómeno se conoce como “paradojo hispano”.
Sin embargo, el nuevo informe señala que esta diferencia no se presenta de la misma manera entre todos los grupos y que algunos indicadores muestran un deterioro.
Los adultos hispanos nacidos en Estados Unidos presentan una esperanza de vida más corta y mayores tasas de mortalidad que los nacidos fuera del país, junto con una mayor presencia de enfermedades cardiovasculares y factores de riesgo.
Los investigadores destacan la necesidad de contar con datos más detallados sobre cada grupo de origen hispano. Esta información puede ayudar a comprender mejor las diferencias en los riesgos cardiovasculares y a desarrollar estrategias de prevención adaptadas a las características de cada comunidad.













