WhatsApp y SMS se han convertido en las principales herramientas para estafas masivas en América Latina, según un reciente estudio en 2026. Este informe, titulado «The Great Messaging Heist» por Kaspersky, reveló que el 43% de estos fraudes ocurren a través de WhatsApp, mientras que los SMS o iMessage representan el 40%. Los estafadores están explotando canales familiares a los usuarios para ejecutar sus fraudes de forma más eficaz.
La influencia de la inteligencia artificial
La introducción de la inteligencia artificial ha cambiado el juego de las estafas. Mensajes que antes eran fáciles de detectar por sus errores de redacción ahora adoptan un tono más realista y convincente. La IA permite a los estafadores crear mensajes que imitan una comunicación legítima, incluso usando voces o imágenes falsificadas. Esta táctica es particularmente efectiva porque juega con la urgencia y familiaridad del canal, haciendo que las víctimas respondan impulsivamente.
Diversificación de plataformas
No solo WhatsApp y SMS están en el ojo del huracán. Facebook está presente en el 27% de estas estafas analizadas, seguido de Telegram con un 22% e Instagram con un 19%. Estos canales digitales son utilizados para suplantar identidades de bancos, empresas de entregas y más, con el fin de obtener datos personales o dirigir a las víctimas a sitios fraudulentos. Un método común es el engaño de notificaciones de entrega falsas, que representa el 38% de las modalidades de estafa.
Transición entre aplicaciones
Una táctica sofisticada empleada por los ciberdelincuentes es la transición entre diferentes plataformas de mensajería. Esto hace que las estafas sean más creíbles y difíciles de detectar. Por ejemplo, un mensaje inicial puede llegar por SMS, invitando al usuario a continuar la conversación en WhatsApp, y eventualmente migrar a Telegram. Este movimiento estratégico busca construir una narrativa creíble que facilite la estafa.
La urgencia como herramienta de manipulación
El éxito de muchas estafas radica en su capacidad para crear un sentido de urgencia. Según el estudio, más de la mitad de las estafas exitosas se completan en menos de 30 minutos desde el primer contacto, y cerca de una de cada siete se realiza en menos de cinco minutos. Mensajes sobre cuentas bloqueadas o emergencias familiares están diseñados para provocar una respuesta rápida sin permitir que el destinatario compruebe la información por canales oficiales.
En conclusión, el uso de WhatsApp para fraudes masivos continúa siendo una amenaza creciente en América Latina en 2026. El estudio reveló que las tácticas avanzadas, facilitadas por la inteligencia artificial, son cada vez más efectivas a la hora de engañar a los usuarios. Aunque los estafadores diversifican sus plataformas y emplean estrategias sofisticadas que cruzan varios canales, es crucial que los usuarios mantengan una actitud vigilante y eviten reaccionar impulsivamente ante mensajes sospechosos. Mantener la concienciación y verificar la información antes de actuar es la mejor defensa frente a estos sofisticados ataques.













