Durante años, el cemento alisado fue una de las opciones más utilizadas en las entradas de casa por su resistencia y bajo costo.
Sin embargo, en 2026 gana fuerza una tendencia que apuesta por acabados más modernos, cálidos y visualmente sofisticados.
Materiales que reemplazan al cemento
Las alternativas más elegidas incluyen el microcemento de nueva generación, el porcelanato de gran formato y algunas piedras naturales tratadas.



Estos materiales permiten crear superficies continuas, sin juntas visibles, con un acabado más limpio y contemporáneo.
Además de su estética, ofrecen mayor variedad de texturas y colores, lo que facilita adaptarlos a distintos estilos de diseño exterior.
La entrada como parte del diseño del hogar
La entrada dejó de ser un espacio puramente funcional para convertirse en una extensión del estilo de la vivienda.
Hoy se busca que funcione como una primera impresión cuidada, integrando materiales que dialogan con el interior de la casa. El objetivo es lograr una transición visual más armoniosa entre el exterior y el interior.
Por qué esta tendencia crece en 2026
El cambio responde tanto a motivos estéticos como funcionales. Entre sus principales ventajas destacan:
- Mayor resistencia al desgaste
- Menor necesidad de mantenimiento
- Buena respuesta a la humedad y cambios de temperatura
- Posibilidad de instalación sobre superficies existentes
Esto convierte a estas soluciones en opciones prácticas para renovaciones rápidas y duraderas.
Durabilidad a largo plazo
Otra ventaja importante es su vida útil. Con una instalación adecuada y mantenimiento básico, estos revestimientos pueden conservarse en buen estado durante 20 a 30 años, lo que los convierte en una inversión a largo plazo.
La tendencia de 2026 apunta a dejar atrás el aspecto tradicional del cemento y apostar por superficies más elegantes e integradas al diseño general del hogar, priorizando funcionalidad sin renunciar al estilo.









